La edad no es un impedimento para cumplir sueños y Carlos Bastit, con 76 años, lo pudo comprobar. Luego de 37 años de postergar este deseo, el hombre cumplió su gran anhelo de unir Las Termas y Tierra del Fuego.
Padre e hijo unieron Las Termas y Tierra del Fuego en un Mercedes Benz 170



