A los 80 años y tras sufrir una descompensación cardíaca falleció Alfredo Ábalos, exponente fundamental del folclore argentino, que sembró la música de Santiago del Estero en todo el mundo a lo largo de sus más de 50 años de trayectoria como músico y cantor.
Había nacido en San Fernando, provincia de Buenos Aires, pero eligió el populoso barrio 8 de Abril como lugar de residencia y motor de su arte, buscando expresar con su canto y su bombo legüero fidelidad a las tradiciones musicales de la provincia.
Fanático del Club Atlético Mitre, grabó más de una docena de discos en los que se destacan canciones como “No hay hombre sin muerte”, “Te digo”, chacarera y “Entre a mi pago sin golpear”, entre muchísimas otras.
A lo largo de su carrera fue descripto como “Una catarata de canto sólido, hondo y fecundo. Su voz, con los años, parece más sabia y fecunda. El canto se le escapa por los labios casi como una respiración.”
En los últimos años había llevado a las universidades del interior sus convicciones sobre la identidad y el cancionero popular argentino a través de conferencias y encuentros.
Fue uno de los compositores más prolíficos del cancionero popular santiagueño, autor de una extensa discografía que incluye “Herencia folclórica”, “Silencio canta Alfredo Abalos”, “La voz de la chacarera”, “Moneda que está en el alma”, “Se pierde si no se da”, “Cuando de cantar se trata”, “Las coplas de la vida”, “Con la conciencia tranquila”, “Una quimera más” y “Te digo, chacarera”.
