Abril Dispenza, la bebé que tuvo en vilo al país en 2004 porque necesitaba un nuevo corazón y cuya historia sirvió de impulso para que se sancionara la “Ley del Donante Presunto”, cumplió 15 años y lo festeja con el equipo del Garrahan que practicó el primer trasplante del país con un órgano no compatible y con la familia de la niña que le dio la posibilidad de sobrevivir.
A esta fiesta, está invitado uno de los profesionales más reconocidos de la provincia, el doctor David Jarma, titular del INCUCAI y quien tuvo una importante participación durante la ablación.
Allí también estará Enrique Pereyra, el papá de Ayelén, un ex combatiente de Malvinas que sobrevivió a esa trágica ruta y que gracias a un trasplante inédito en el Hospital Garrahan donó el corazón de su beba a Abril.
El ministro de Salud del kirchnerismo, Ginés González García, quien entonces acompañó a Sergio Dispenza, papá de la niña en el hospital, también asistirá a la fiesta de 15 junto a su mujer. En otra mesa estará el Jefe del Equipo de Trasplante Cardíaco del Hospital Garrahan, Horacio Vogelfang y el subjefe del equipo, Gerardo Naiman, que se encargó de la ablación y el traslado del órgano hacia Capital, y el doctor David Jarma.
Abril cumple 15 años a las 00 del domingo. Y el clásico video de “mi vida en fotos” que se verá en la fiesta estará dedicado a Ayelén. “Algo pasó, algo se fusionó entre Enrique y nuestra familia con el trasplante. Abril lo adora. En el pecho de mi hija está el corazón de la suya” destacó en una nota con Clarin Sergio, quien mantuvo una incesante campaña hasta obtener el corazón de su hija.
Historia
El órgano fue obtenido tras una ablación realizada en la ciudad de Santiago del Estero a Ayelén, una beba de 17 meses declarada con muerte cerebral.
Ayelén estaba en gravísimo estado desde hacía una semana después de que su familia, oriunda del partido bonaerense de La Matanza, sufriera un accidente automovilístico en el que murieron su madre y una hermana de 11 años.
En horas del mediodía y luego de cumplidos todos los protocolos que exige la Ley Nacional de Ablación, el papá de la beba que se convirtió en donante.
Enrique Pereyra autorizó la donación multiorgánica, que incluyó el corazón y el hígado.
De inmediato, el Hospital Garrahan dispuso el traslado de un equipo de expertos, encabezado por el doctor Gerardo Naiman, que arribó al Hospital de Niños Eva Perón de la capital santiagueña para concretar la ablación, que duró menos de una hora.
El operativo de ablación y traslado del corazón demandó la participación de medio centenar de especialistas.
El órgano fue trasladado en avión desde Santiago del Estero hacia el aeroparque metropolitano, desde donde una ambulancia del INCUCAI, custodiada por personas de las fuerzas de seguridad, lo llevó hacia el Hospital Garrahan.
La caravana de vehículos que transportaba el tan esperado corazón para Abril fue recibido con aplausos por un nutrido grupo de vecinos y personal que la aguardaban en las puertas del centro asistencial porteño.
El trayecto tuvo que ser efectuado con suma celeridad debido a que el órgano puede mantener los signos vitales sólo por un tiempo muy breve.


