Con el firme propósito de fortalecer el crecimiento que tuvo el género en la provincia, el productor santiagueño Gonzalo Velázquez expresó que “el Festival Internacional de Jazz lo hacemos gracias a la generosidad de los artistas”.
En diálogo con NOTICIAS DEL ESTERO, el músico local se refirió al evento luego de anunciar que, a pesar de quedar sin el auspicio del Estado, la cuarta edición se realizará el viernes 11 y sábado 12, a las 21, en el teatro 25 de Mayo.
Cabe señalar que en sus tres primeras ediciones, el Festival Internacional de Jazz de Santiago del Estero se realizó con el apoyo oficial debido a los grandes costos que generaba la movida, hecho que no sucederá en esta oportunidad. Antes el imprevisto, los músicos que participan decidieron brindarle su apoyo al organizador, quien agradeció “la generosidad y compromiso” de los artistas nacionales e internacionales que arribarán a la provincia sin cobrar cachet y asumiendo los costos por sus propios medios.
En ese marco, desde la producción del festival se decidió cobrar una entrada de 100, que servirán para cubrir una parte de los gastos operativos que requiere un evento de estas características.
La programación en los dos días incluirá las actuaciones de Carlos Daniel Lastra, Juan Pablo Arredondo, Hernán Merlo, Fermín Merlo, Carlos Michelini, “Pipi” Piazzolla, Lucio Balduini, Oscar Giunta, Leonardo Piantino, Melina Imhoff, Juan Saavedra, Nazareno Saavedra, Leonardo Piantino, Leni Stern Trío (Alemania), Leo Genovese, Brahim Fribgane (Marruecos) y Justin Purtill, entre otros artistas.
¿Cómo nació la idea de hacer un Festival de Jazz en Santiago?
La idea nació en Brooklyn, en un bar que se llama “5 State”, una noche que sin pensarlo cambió mucho mi vida. Yo estaba con un amigo, que es uno de los músicos que más escucho y admiro del circuito que se llama Tony Malaby , en una jam sesión. Después de tocar un tema, quise fumar un cigarro y pedí fuego a un kia que estaba ahí, de túnica y rastas. Nos pusimos a hablar y resultó que yo le pregunté a ese ser por el mismo sin saber que era él. Una situación muy graciosa, yo quería conocer a Leo Genovese y escucharlo, sin saber que estaba en la vereda fumando un pucho con él.
¿Con qué criterios se arma la programación?
Es muy laborioso hacer esto sobre todo por q yo no soy productor, ni me interesa. Por eso le dedico muchísimo tiempo de anticipación para que no me complique mi vida de músico.
Pero creo que con traer música y músicos a tocar conmigo en Santiago del Estero, las cosas se dieron de manera muy orgánica y natural el festival es la explosión de una idea que hace muchos años defiendo desde donde me tocó vivir; que es la música como herramienta de libertad.
¿A qué se debe el éxito de las anteriores ediciones?
El éxito se debe a que la grilla es de primer nivel, además es festival como hay pocos en el país, que permite estudiar con músicos de elite del genero y ver conciertos que en Nueva york cuestan 50 dólares.
La programación se cura con mucho cuidado tratando cada vez de que sea más federal y que los contenidos sean variados desde el Swing al Free.
¿Resulta compleja la organización teniendo en cuenta que Santiago es una provincia muy apegada a sus raíces y a su música?
El prejuicio es muy de cabotaje; quiero decir aquí en la Argentina. Puede pasar eso por q esta es una música relativamente joven aquí, pero el prejuicio es el mismo que puede tener la guaracha para nosotros; que hoy en día es un género revalorizado, revitalizado y sostenido por los puntales que la crearon. La música es una entidad que cura, por eso pensé en esto como al popular.
Foto: Agustín Del Monte
