Más de 80 milímetros de lluvia, fuertes ráfagas de viento y granizo del tamaño de una pelota de tenis sacudieron la calma añatuyense en las últimas horas del viernes. Hubo calles anegadas, árboles caídos y daños en viviendas y vehículos.
Lluvia, viento y granizo sorprendieron a los añatuyenses


