Por el Gringo Ceballos
Especial NOTICIAS DEL ESTERO
Dicen unas líneas de la Marcha de San Lorenzo: “Cabral, soldado heroico, cubriéndose de gloria, cual precio a la victoria, su vida rinde, haciéndose inmortal”. Favio Cabral, que cruzó de vereda, cambiando el amarillo por el blanco, se vistió de héroe ante Instituto, erigiéndose en el hombre clave para que Central Córdoba diera vuelta el resultado y se imponga 2 a 1.
Los primeros 10 minutos presagiaban un partidazo. El local tomando la iniciativa y el conjunto de Dabove con una premisa clara: robar en campo enemigo y atacar directo. En ese contexto las mas claras fueron para la Gloria, que abrió la cuenta a través de Gregorio Rodríguez.
Cabrera era una fija para salir (sigue con bajísimo rendimiento) y Omar De Felippe apostó por el doble 9 haciendo debutar a Cabral. En la primera que tocó tuvo un mano a mano, en la segunda la mandó a guardar. Impresionante presentación del corpulento centrodelantero que tuvo un arranque de ensueño. Era notorio que Central tenía otro peso en ataque e Instituto empezó a preocuparse.
El 2T fue lo mejor que se vio del Ferroviario en mucho tiempo, dominó ampliamente a un equipo cordobés que en el entretiempo era puntero y transformó en figura al arquero Roffo; hasta que el gol de Kevin Vázquez hizo explotar al Único de algarabía. Dar vuelta un resultado en el fútbol argentino es muy complejo y el elenco santiagueño demostró tener la personalidad que le imprime un entrenador que supo estar en una guerra. ¡Mirá si se va a dar por vencido!
Enorme partido de Florentín, buenos ingresos de Quagliatta y Angulo, más buenas que malas de Atencio y Godoy, Vázquez siempre claro, Valdez y Barrios habitualmente rendidores, fueron algunos de los puntales de este triunfo. ¿Cómo hará el DT para no ponerlo a Cabral de entrada? Problema para Don Omar. Lo cierto es que la Copa Argentina encontrará al Ferroviario individual y colectivamente en alza. ¡Que no decaiga!
