Por el Gringo Ceballos
Especial para NOTICIAS DEL ESTERO
A pesar de no realizar un buen partido, Central Córdoba obtuvo un punto importante en Mendoza que le permitió meterse en los playoffs del Torneo Clausura, a falta de una fecha para el final. Es la primera vez que el Ferroviario clasifica a los mata-mata con este formato de campeonato.
Con las apariciones de Zalazar, Pignani y Varaldo (fue titular por primera vez luego de su grave lesión) en el once inicial, Omar De Felippe propuso línea de 5 ante el último campeón de la Copa Argentina. En esa primera parte el elenco santiagueño manejó mejor la pelota que Independiente Rivadavia, aunque fueron los mendocinos los que generaron más peligro dentro del área. De todas maneras, el 0 para ambos estuvo bien para irse al descanso.
Ya en el complemento los de Berti tuvieron otra dinámica, Villa se enchufó y Aguerre, una vez más, se hizo gigante para mantener el empate. Besozzi entró bien en Central y Heredia tuvo un par de opciones para convertir. Sin embargo, fue la Lepra quien estuvo más cerca de abrir la cuenta. Con el correr de los minutos, el Ferroviario apeló a la calculadora, sabiendo que el punto lo dejaba entre los 8. El cierre fue a puro festejo: el local celebrando con su gente la consagración en la Copa Argentina, y la visita a pura sonrisa por la clasificación a los Octavos de Final.
Después de una semana turbulenta por los reclamos del entrenador y la respuesta del club, este pasaje a los playoffs trae un manto de calma. El año deportivo es muy bueno y ya habrá tiempo para discutir cuestiones de cara al futuro. Central debe poner sus fichas para terminar lo más arriba posible así tenga ventaja de localía, al menos en las primeras llaves. Para ello deberá vencer a un Banfield urgido y así terminar segundo o tercero en la zona.
Al equipo le está costando el gol (para colmo Verón está lesionado) y Aguerre viene siendo figura en varios partidos. Si bien es cierto que no es fácil ganarle a Central, también lo es que al Ferroviario le está costando lastimar a los rivales. Cuando le ceden la pelota muchas veces carece de profundidad e inventiva, sus ataques son espesos y previsibles. Sus mejores momentos ofensivos fueron cuando puede aprovechar espacios de contra y dañar con la velocidad de sus extremos. No obstante, los duelos a eliminación directa son partidos aparte. La planificación es distinta a un partido normal. Central Córdoba ya tuvo experiencias este semestre (Cerro Largo, Lanús y Vélez), aunque con la salvedad que no es lo mismo una serie a 180, 90 o 120 minutos. Lo único cierto en esta clase de partidos es que no hay mañana.
