SUMAMPA, Quebrachos.- Una multitud llegada desde todo el país, se congregó frente al Santuario Histórico de Sumampa Viejo, que el fin de semana celebró la festividad de Nuestra Señora de la Consolación.
Ante un gran marco de devotos, calculada en unas diez mil personas, llegadas desde los cuatro puntos cardinales del país, la ciudad de Sumampa vivió una verdadera fiesta de la fe.
Junto con la multitud, llegó un repunte en la economía local. Además, con el sol, floreció el comercio ambulante alrededor del predio donde se encuentra el santuario, donde se ofrecían decenas de artículos referidos a la dueña del día.
En la misa central en honor a Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa, el obispo de Santiago del Estero, monseñor Vicente Bokalic se refirió a la importancia religiosa de la patrona como “irradiadora de fe y esperanza”.
En su homilía, el religioso instó a “orar por las nuevas autoridades así como por las que dejan el poder”, al tiempo que exhortó a los futuros gobernantes “a crecer por arriba de las conquistas sociales obtenidas en los últimos años, para dar dignidad al pueblo”.

En ese sentido, Bokalic afirmó que “Si Dios es misericordioso con nosotros, nosotros tenemos que serlo con los demás”. Previamente, la virgen recorrió las calles del valle de Sumampa Viejo en procesión, para luego regresar al altar del santuario, hasta el año próximo.
Sobre el final su homilía, monseñor resaltó: “Estamos iniciando el tiempo del Adviento: preparando nuestros corazones para la venida del Señor. Él viene hacia nosotros, quiere hacer morada en nuestro corazón, transformándole con su perdón y gracia. Y nuestra Madre nos acompaña en este camino de preparación”. Este adviento está marcado por un año particular: el papa Francisco nos convocó a vivir el año Santo de la Misericordia, que se iniciará el 8 de diciembre y tendrá su culminación en la fiesta de Cristo Rey, en noviembre del 2016. Jubileo de la Misericordia: tiempo de gracia para contemplar, descubrir y experimentar al Dios Misericordioso, Jesús, el rostro de la misericordia del Padre. El Señor nos pide ser misericordiosos como el Padre es con nosotros, y especialmente este año nos invita a comunicar con alegría, valor esta buena noticia a los hermanos, en particular a los alejados y más afligidos. Un año que estamos prácticamente iniciando en este encuentro junto a nuestra madre, la Virgen de la Consolación”.
La celebración concluyó con un show musical de cantores populares de la región que le rindieron su honor a la patrona de la cultura y del pueblo santiagueño.
