La “Fiesta Chica” del Señor de los Milagros de Mailín convocó nuevamente a miles de santiagueños y devotos de otras provincias en la Villa, donde se vieron conmovedoras muestras de fe en la tradicional celebración.
La celebración se desarrolló bajo el lema “Señor de Mailín, misericordia de tu pueblo” y el obispo de la Diócesis de Santiago del Estero, Mons. Vicente Bokalic, ofició la misa ante los miles de promesantes.
En la oportunidad, entre otros conceptos, sostuvo: “Cristo vino para quedarse para siempre en el monte santiagueño, allí está reflejada la esperanza del pueblo; él se hizo un hermano nuestro, sabe del entorno de la familia de cada una, de los encuentros sencillos de los paisanos y de las oraciones. Ese es el rostro, la imagen de la misericordia de Dios”.

Además precisó que “el Señor tiene siempre la confianza en el retorno, Dios no cierra nunca las puertas; nos sorprende porque nosotros ponemos límites y el no, él es inmenso y nos supera; vivimos de especulaciones, leyes frías. Nosotros cerramos las puertas y ponemos límites hasta en la disculpa”.
Significativas muestras de fe se vieron reflejadas en los rostros de los devotos que llegaron al pueblo para dar gracias por los favores concedidos por el Señor de los Milagros, para pedir por su intercesión ante las difíciles situaciones que atraviesan hoy, o simplemente para renovar su fe frente a su altar.
