Hace exactamente una semana Santiago del Estero comenzaba a transitar una situación epidemiológica preocupante que aún mantiene en vilo a las autoridades y toda la población.
A partir de la confirmación del “caso 41” se desató una ola de contagios de covid 19 en las ciudades Capital y La Banda, situación que derivó en un total 88 casos positivos en apenas siete días.
El paciente en cuestión es un hombre de 52 años domiciliado en el barrio Colón de la ciudad Capital y, una vez que se determinó que su caso era positivo, se activó el protocolo sanitario. Es así que las autoridades provinciales decidieron aislar inicialmente a once familias de Santiago, La Banda y Doña Luisa, localidad ubicada en el departamento Guasayán, las que mantuvieron contacto con el paciente. Dos gendarmes que vivían en el mismo domicilio del infectado también debieron aislarse por prevención.
El día martes 4 el gobernador Gerardo Zamora brindó una conferencia de prensa donde se refirió a esta situación en particular y el temor que se trate de un caso autóctono. “El caso 41 es todo lo que no hay que hacer”, dijo el mandatario, dado que el paciente tuvo una vida social activa a pesar de las prohibiciones vigentes por la pandemia y de los visibles síntomas compatibles con la enfermedad. Ese día se conocieron 17 casos nuevos de los cuales 16 se dieron por contacto estrecho con este sujeto.

El miércoles 5 los hisopados se multiplicaban y salieron a la luz otros 7 casos, con los que sumaban 35 activos, incluyendo 11 anteriores al “caso 41”. Con un arduo trabajo, el Ministerio de Salud buscaba determinar el “caso cero” y así tomar medidas adecuadas. Mientras tanto, para controlar esta situación, se lanzó una serie de medidas que incluyeron la limitación de circulación de 8 a 18 horas en Capital y Banda hasta el 16 de agosto; se suspendió el cronograma del regreso a clases por 30 días -docentes y autoridades habían regresado a las aulas apenas dos días antes- y la prohibición de reuniones familiares y sociales de todo tipo.
Al día siguiente, jueves 6, se confirmaron 24 casos, de los cuales 23 correspondían a contactos estrechos con pacientes activos y uno en el departamento Choya proveniente de Buenos Aires. Pasadas las 18, en el primer día con la nueva restricción, decenas de personas fueron detenidas por no ajustarse al horario establecido para libre circulación.

El viernes 7, las autoridades del Ministerio de Salud solicitaron a los vecinos de los barrios Colón y Rivadavia de la Capital y de El Cruce, San Martín y El Paraíso de La Banda, que se autoaíslen para evitar extender la cadena de contagio dado que en esos sectores se concentraba la mayor cantidad de casos. Esa noche se confirmaron 19 casos de coronavirus. 18 estaban distribuidos entre Capital y Banda y el restante en El Bobadal, departamento Jiménez.
El sábado comenzó con un intenso movimiento por la concreción de testeos rápidos en cinco barrios a los que asistieron más de 500 personas de manera voluntaria.

En horas de la tarde, la Justicia ordenó la detención del paciente número 41, quien está acusado de los delitos de “propagación de una enfermedad peligrosa y contagiosa” (Artículo 202 CP), y “violación a las medidas adoptadas para impedir la introducción o propagación de una epidemia”. Mientras permanece internado en el Hospital Independencia, se encuentra con custodia policial y se especula que podría recibir entre tres y quince años de prisión.
Antes de finalizar la jornada se informaron 20 nuevos casos por contacto estrecho. Además, se resaltó que cuatro pacientes se encuentran en terapia intensiva, de los cuales uno recibe asistencia respiratoria mecánica. Además, hay cinco personas internadas en sala común y seis que se encuentran cumpliendo aislamiento en un establecimiento de aislamiento intermedio.
La peor semana para Santiago del Estero desde que se declaró la pandemia cerró con la confirmación de apenas un nuevo infectado, lo que elevó la cifra a 99 casos activos y un total acumulado a la fecha de 129 casos confirmados.
Se inicia otra semana crucial, con decenas de comercios y oficinas que cerraron por casos confirmados entre sus empleados o por precaución, y municipios que aconsejan a sus vecinos no viajar a Capital y La Banda para no llevar el virus a sus comunidades. Las únicas excepciones son las urgencias médicas, con la condición de cumplir a su regreso un aislamiento estricto y obligatorio de 14 días.
