En medio de los incendios forestales que afectan a distintas regiones del país, el subsecretario de Turismo de Santiago del Estero, Nelson Bravo, lanzó duras críticas contra las políticas del Gobierno nacional y cuestionó las prioridades de la gestión del presidente Javier Milei, al considerar que se destinan recursos millonarios a gastos innecesarios mientras faltan herramientas fundamentales para enfrentar emergencias ambientales.
El planteo del funcionario se dio luego de la polémica generada en redes sociales por una publicación compartida por la diputada provincial María Eugenia Coppedé, de La Libertad Avanza, en la que se adjudicaba al presidente Javier Milei la llegada del avión hidrante más grande de Latinoamérica para combatir los incendios forestales. El posteo, que incluía una imagen del Boeing 737 lanzando agua y la leyenda “Gracias a Milei, llega a Esquel el avión más grande de Latinoamérica para combatir el fuego”, fue replicado por la legisladora pese a que la aeronave pertenece al Gobierno de Santiago del Estero.
La difusión de esa publicación motivó la respuesta de Bravo, quien desmintió la información y sostuvo que se trata de un intento de apropiación política de una inversión provincial largamente cuestionada por los mismos sectores que hoy buscan capitalizarla. En ese marco, el funcionario no sólo aclaró el origen del avión, sino que amplió la discusión hacia el modelo de gestión y las decisiones de fondo que se toman a nivel nacional.
“Pensar que se pueden comprar 24 F-16 cuando podríamos haber comprado 12 y 10 aviones hidrantes. ¿Ustedes se imaginan lo que es una escuadra de 10 aviones combatiendo el fuego? Los F-16 son para entrenamiento, no sirven para otra cosa. Realmente una locura”, expresó Bravo, al referirse a la aprobación del gasto nacional para la adquisición de aviones de combate.
Para el subsecretario, mientras el Gobierno nacional prioriza una agenda ideológica basada en el ajuste y el marketing político, las provincias deben asumir responsabilidades que deberían formar parte de una política federal seria y coordinada. Como contracara, destacó la decisión del Gobierno santiagueño de invertir en el Boeing 737 hidrante, una compra que en su momento fue duramente criticada por medios nacionales y referentes políticos, pero que hoy demuestra su utilidad concreta en el combate del fuego en distintas provincias, como ocurre actualmente en Chubut.
Bravo recordó además que muchas de aquellas críticas se basaron en información falsa o incompleta, ya que la aeronave no estaba operativa por trámites de habilitación que dependían de organismos nacionales. “Hoy ese avión vuela, apaga incendios y protege nuestros recursos naturales, mientras otros intentan sacar rédito político con logros ajenos”, remarcó.
El cruce dejó expuesta una vez más la tensión entre dos modelos de gestión: uno que invierte en políticas públicas con impacto real y otro que, según cuestionó el funcionario, destina fondos públicos a decisiones alejadas de las urgencias sociales y ambientales que atraviesa la Argentina.

