De la Redacción de NOTICIAS DEL ESTERO
Casi de casualidad, Natalia Vera debutó en el ciclismo a los trece años, sin saber que montada a una bicicleta prestada comenzaría a escribir uno de los capítulos más importantes en la historia del deporte de Santiago del Estero, y más aún de su querida ciudad de Beltrán.
Tras haber conseguido su tercera presea dorada para Argentina en Velocidad, en los 500 metros Damas Juvenil y Keirin en el torneo que se disputó en México; NOTICIAS DEL ESTERO te invita a conocer la historia de la flamante “Tricampaneona Panamericana”, que parece extraída de una película.

Hasta hace algunos años atrás, los días de Naty (18) transcurrían como los de cualquier otra adolescente de la apacible ciudad de Beltrán, dedicada a los estudios, a sus amigos y las obligaciones escolares y del hogar. Jamás se había imaginado un cambio tan rápido en su vida como la velocidad que le dan sus piernas en cada una de las carreras de ciclismo en las que participa en diferentes puntos del país y el mundo.
Es que en poco tiempo, los principales entrenadores nacionales pusieron los ojos en la joven ciclista y el tiempo no tardó en darles la razón de que esa joven promesa, hoy sea una de las figuras de la Selección Argentina.
En tan sólo cinco años, Naty obtuvo un sinfín de títulos que le permitieron consagrarse como una de las figuras del Torneo Panamericano de Pista y Ruta disputado en Guadalajara.
Camino predestinado
Como si se tratara de un camino predestinado, Natalia nació en un humilde hogar, donde las bicicletas fueron parte del principal sustento familiar. Su padre, Domingo Vera, tiene uno de los pocos talleres de reparación de bicicletas del pueblo, y en su juventud también se destacó en las pistas de competición.

Sin embargo, la pasión por la velocidad no había aparecido en la pequeña Naty hasta sus trece años, cuando pedalistas de la zona organizaron una carrera e invitaron a su padre. Fue entonces cuando se animó por primera vez a competir arriba de una bicicleta.
Sin ninguna formación previa, a diferencia de la mayoría de los chicos que se inician a los 4 a o 5 años, Natalia se destacó rápidamente por su velocidad.
Su primera bicicleta fue prestada por una señora de la ciudad de La Banda, y esto la motivó a no detenerse en una carrera personal por superarse cada día hasta alcanzar su sueño mayor: convertirse en una profesional del ciclismo argentino y representar al país en todos los rincones del mundo.
Bajo la mirada de un especialista
Daniel Capella es una personalidad reconocida en el mundo del ciclismo argentino. Con un olfato especial para los talentos y como entrenador del seleccionado nacional de ciclismo, el pedalista no demoró demasiado en fijar sus ojos en Natalia Vera.

A meses de haberse iniciado en las competencias nacionales, la Comisión de Ciclismo Infanto Juvenil de Beltrán recibió la primera invitación para que Natalia se sume a la escuela que Capella posee en Rafaela, Santa Fe.
Actualmente la joven beltranense se encuentra radicada en la ciudad santafesina, donde además de cursar sus estudios, continúa bajo el entrenamiento de Capella.
Los agradecimientos
A hora de obtener uno de los logros más importantes de su vida y aún visiblemente emocionada, Naty escribió en su muro: “Damos por terminado este Campeonato Panamericano en lo que es pista. La verdad más que conforme con los resultados obtenidos: el día miércoles oro en velocidad; el jueves oro en 500 mts y el viernes terminamos con un oro en el keirin”.
Y continuó: “Agradezco a todos los que siempre me apoyaron en esto, me dieron una mano: Mi familia, mis entrenadores Daniel y Norberto Capella y Damian Blengino. Team Lira Sport; ENARD, FACPYR, Sub-Secretaría de Deportes de la Nación, al Club Ciclista Rafaela, Adrian Della Torre, Hugo Vazquez y familia; al Intendente de la Ciudad de Beltrán, José Bravo; a todos los comercios de la ciudad de Beltran; a mi médico y nutricionista Diego Druvich, Martin Ferrari; a Mariela Delgado; a la Sub Secretaría de Deportes y Gobierno de la Provincia de Santiago del Estero y su gobernadora Dra. Claudia Ledesma de Zamora”.

Finalmente expresó: “Quiero recordar que vine a este campeonato con una mochila cargada de ilusiones, de sueños y muchísimas ganas, todavía no caigo en todo lo que está pasando, solo me quedan palabras de agradecimientos y vamos Argentina!!”.
A base de esfuerzo, sacrificio y empeño, Naty escribe hoy la historia del deporte santiagueño y la propia, esa que hoy la convierte en una de las atletas más relevantes de la Argentina y esas que motivan a creer que con sacrificio, ningún sueño es imposible. Muchas gracias Natalia por ser orgullo de nuestra querida Santiago del Estero.
Fotos: Apertura – Portal El Progreso Web / Interior: Facebook Natalia Vera
