Los Arcanos del Desierto llevaron el ritmo santiagueño hasta Avallon, donde protagonizaron una presentación que terminó con el público acompañando y bailando al compás de la guaracha. La gira europea tendrá nuevas escalas.
La guaracha santiagueña cruzó el Atlántico y encontró nuevos bailarines a miles de kilómetros de su tierra. Los Arcanos del Desierto llevaron el inconfundible ritmo popular de Santiago del Estero hasta Francia, en una presentación que dejó imágenes tan curiosas como celebradas: el público europeo siguiendo el compás y animándose a bailar.
La presentación tuvo lugar en Avallon, Francia, en el marco de una velada folklo-tropical y como parte de la gira que el grupo desarrolla por Europa.
El video difundido por los propios músicos muestra distintos momentos del encuentro. Primero, la música; después, la respuesta del público. Parejas y asistentes comienzan a acompañar el ritmo hasta convertir la presentación en una verdadera pista de baile.
Ritmo santiagueño
“La guaracha no necesita traducción. Tiene ritmo, tiene identidad y tiene esa fuerza que invita a mover el cuerpo”, expresaron Los Arcanos del Desierto al compartir las imágenes de la presentación.
La frase resume buena parte de lo que muestran los poco más de dos minutos de video.
La guaracha ocupa un lugar profundamente arraigado en la cultura popular de Santiago del Estero y forma parte de la banda sonora de fiestas, bailes y encuentros familiares de generaciones de santiagueños. Esta vez, ese sonido encontró un escenario y un público muy lejos de casa.
Los músicos celebraron especialmente la recepción: “Un pedacito de Santiago del Estero ya está sonando del otro lado del mundo”.
La gira continúa
La presentación en Francia forma parte del recorrido europeo que vienen realizando los músicos y que tendrá nuevas escalas, entre ellas Barcelona.
Y mientras la gira continúa, las primeras imágenes ya dejaron una postal particular: la guaracha salió de Santiago del Estero, cruzó el océano y consiguió algo que sus seguidores conocen bien: que cuando empieza a sonar, resulta difícil quedarse quieto.
