Una asociación civil de Buenos Aires donó una casilla a un centro de apoyo escolar creado por un docente en medio del monte santiagueño, a los fines de mejorar las condiciones en la que brindan asistencia a changuitos de la región.

El centro de apoyo escolar es un proyecto que nació en 2017, de los sueños de Franco Carrizo y su hermana Yolanda Carrizo; que tuvo como primer espacio la sombra de un frondoso algarrobo ubicado a unos 7 kilómetros de Añatuya y que, de a poco, va concretando el sueño de un espacio propio.

La iniciativa nació con el apoyo escolar a unos cinco niños y hoy cuenta con sesenta alumnos de jardín de infantes, primaria y secundaria. Además, con la ayuda en nivel terciario de un alumno del profesorado que supo formarse en el centro de apoyo escolar.

Franco junto a su hermana, que falleció por Covid, supieron golpear puertas para conseguir ayuda y apoyo para llevar adelante su proyecto, hasta que en el año 2018 lograron contactarse con miembros de la Fundación APAER – Asociación Civil Padrinos de alumnos y escuelas rurales- quiénes confiaron en la idea y desde ese año apoyan al centro con materiales educativos, libros, y asistencia alimentaria, entre otras cosas.

Además, se convirtió en un proyecto que la fundación tomó de ejemplo para aplicar en otras provincias.
La mayor satisfacción para Franco y las familias del barrio Campo Rosso que lo apoyan, llegó en febrero de este año, cuando desde APAER le confirmaron que un padrino había donado una casilla prefabricada para el Centro de Apoyo Escolar.

La misma llegó esta semana atrás y actualmente se construye la base para su instalación, como así también las instalaciones sanitarias.
Franco no deja de soñar y a este espacio físico pretender agregarle una plaza, y un espacio deportivo.
Fuente: FM Tradición Añatuya
