En un desafío que pone a prueba la resistencia física y mental, el Suboficial Primero Jorge Alejandro Gorocito, oriundo de Santiago del Estero, se encuentra invernando en la Base Antártica Conjunta (BAC) Carlini, en el marco de la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2024/25.
La base Carlini, ubicada en la Isla 25 de Mayo, es un enclave estratégico para la investigación científica y la operación de buceo en el continente blanco. Gorocito, con una vasta trayectoria en la Armada Argentina, es el encargado de organizar las tareas logísticas y garantizar el funcionamiento de los sistemas de transporte y energía en la base.

Una vocación forjada en la Armada
Nacido en la ciudad de Santiago del Estero, Gorocito inició su camino en la Armada a los 17 años cuando, motivado por su deseo de servir a la Patria, abordó un colectivo con destino a la Base Naval Puerto Belgrano. Desde entonces, su carrera lo ha llevado a formar parte de distintas unidades, incluyendo el Batallón de Infantería de Marina Nº 3 y el Batallón de Artillería de Campaña N°1. Además, participó en Misiones de Paz con Naciones Unidas en Haití y Chipre.
Su rol en la Antártida es clave para el sostenimiento de la base. “Tengo la tarea de organizar los puestos de trabajo, apoyar la distribución de víveres y asegurar el mantenimiento de los vehículos, generadores y usinas”, explica. Además, supervisa las maniobras de combustible, la recolección de residuos y la logística de carga y descarga.

Un año en el continente blanco
El Suboficial Gorocito comparte su experiencia con una dotación que ha formado un equipo unido y solidario. “La convivencia y el trabajo en equipo son esenciales en un entorno extremo como la Antártida”, señala. Su misión, más allá de lo operativo, también reafirma la soberanía argentina en la región y su compromiso con el apoyo a la investigación científica.
“Lo más importante de esta experiencia es saber que nuestro trabajo contribuye al desarrollo de la ciencia y fortalece nuestra presencia en la Antártida. Es un sueño hecho realidad”, concluye el Suboficial Gorocito, orgulloso de representar a su provincia y a la Armada en una de las misiones más desafiantes que puede enfrentar un militar argentino.

