Por el Gringo Ceballos
Especial para NOTICIAS DEL ESTERO
El 2025 para el Ferroviario llegó a su fin. La derrota ante Estudiantes por la mínima marcó el fin del sueño en el Torneo Clausura. Un partido cargado de suspicacias en lo previo tuvo un desarrollo normal y el Pincha aprovechó la que tuvo en un cotejo que pintaba para ser un “mete gol gana” y finalmente fue así.
De Felippe solo cambió a Heredia por Varaldo con respecto al partido anterior. Mientras que Domínguez plantó un 4-3-3 con Palacios y Cetré por las bandas y Farías por dentro. El calor fue un factor determinante para que el partido no tenga tanta dinámica. El sábado infernal no dio tregua por la noche y es por ello que el trámite fue menos que discreto. Ese 1T solo tenía espasmos, con un Central firme atrás (Abascia lo tenía en el bolsillo a Cetré), pero al que le costaba hilvanar jugadas de peligro (estuvo apagado Perelló).
El 2T venía teniendo el mismo panorama, aunque ya se notaba el cansancio en algunos hombres del local. Zalazar y el resto no tenían movilidad para recibir y eso obligaba a los defensores a abusar del pelotazo. Estudiantes tampoco generaba nada hasta que Medina se liberó de Abascia, que fue a cortar muy lejos, habilitó a Cetré, que por primera vez pudo correr, y el centro del colombiano fue perfecto para que Palacios la empalme y le rompa el arco a Aguerre. Un gol de otro partido. Quedaban 25 todavía pero el horizonte no era diáfano.
Los cambios de Don Omar no surtieron efecto para romper la línea de 5 que ya había armado Domínguez. De todas maneras el equipo santiagueño tuvo vergüenza deportiva y lo buscó hasta el último segundo. Los aplausos de pie por parte del público y la cabeza en alto de los jugadores fue el fiel reflejo de que nadie se guardó nada, ni en el campo ni en las tribunas.
Esta derrota le pone fin a una era en Central Córdoba. Un año y medio bajo el mando de un entrenador que consiguió la estrella más importante para el club y lo puso a competir de igual a igual ante los campeones sudamericanos. Nada ni nadie pueden mancillar el trabajo de un cuerpo técnico y un plantel que pusieron al club en los primeros planos. Central compitió siempre, aún sin sobrarle nada, ante clubes que escupen miles y miles de dólares. Con ingenio, con trabajo y con esfuerzo. Tuvo en Abascia y Florentín a sus abanderados y que dejan un legado: así deben jugar los que se ponen la Negra y Blanca. Dejando todo hasta el último aliento.
Diciembre será un mes no solo para descansar sino para planificar lo que se viene, ya que en los primeros días del año entrante hay que comenzar la pretemporada para disputar el Apertura (arranca a fines de Enero). La continuidad de Omar De Felippe es fundamental para continuar lo que se viene trazando. Por primera vez los hinchas ferroviarios no miraron las tablas del descenso. A eso hay que seguir apuntando. Lo mas complejo será el rearmado del plantel ya que a muchos se les vence el préstamo. Hay que intentar no arrancar de 0 como todos los años y lograr mantener una mínima base. Será una tarea ardua para los dirigentes que deben seguir un norte: ilusionar y hacer soñar a los hinchas. Para ello se debe armar un plantel competitivo.
