El Movimiento Música de Mujeres a través de un comunicado, repudió “la situación de acoso y coacción sufrida por una compañera de este espacio”, por parte del músico El “Duende” Garnica, situación que fue dada a conocer durante el jueves.
En la oportunidad, manifestaron lo siguiente:
“Apoyamos y nos solidarizamos con dicha compañera y celebramos su valentía por hacer públicos los acontecimientos y tener el coraje para iniciar la pertinente vía judicial a raíz delo acontecido.
Nos parece necesario manifestar nuestro pensamiento a fin de resguardar la integridad de nuestra compañera y también evitar su hostigamiento basado en la práctica cotidiana de poner en duda el relato de las víctimas promoviendo de ese modo la justificación de la violencia que ejercen los victimarios.
Históricamente a las mujeres nos ha costado y aun nos cuesta insertarnos en el mercado laboral en condiciones de equidad con respecto a nuestros pares varones. Y el trabajo en el mundo artístico/cultural no está exento de ello. Trabajar en la música y vivir de ello implica para nosotras transitar espacios y horarios que eran privativos de los hombres. Implica romper con los cánones socialmente impuestos y apostarle a vivir de lo que amamos hacer, de lo que tanta pasión nos genera. Y esa elección conlleva lamentablemente una estigmatización que es nuestra tarea instar a deconstruirla.
Somos mujeres que trabajamos en y con la música desde cada lugar que ocupamos. Somos madres, compañeras, docentes, empleadas públicas y privadas, profesionales de distintas disciplinas. Y estamos hermanadas por el amor a lo que hacemos.
Entonces, consideramos imprescindible que se visibilicen las situaciones de violencias que vivimos en ocasión de nuestros trabajos. No queremos seguir callándonos ni avergonzándonos de lo que nos pasa. Son los acosadores y violentos quienes tienen sentir vergüenza cada vez que nos humillan.
Ansiamos con nuestra declaración que cada mujer que sufra situaciones de violencia, en cualquier ámbito que ello ocurra, sienta que hay una sociedad dispuesta a escucharla y a creerle.
No a juzgarla.
Por nuestra parte, reivindicamos nuestro trabajo en la música y exigimos el respeto que merecemos.
A cada compañera que viva situaciones de violencia en el ámbito de la música les decimos si tocan a una respondemos todas.
Basta de violencia machista”.
