Esta pandemia, indudablemente, afectó de manera directa a cientos de familias de todo el territorio santiagueño que no contaban con los recursos económicos necesarios para afrontar el día a día. A pesar de esta realidad, una vez más se demostró que ante cualquier circunstancia adversa siempre hay alguien dispuesto a tender una mano a quien lo necesita.
Este es el caso de una decena de personas de la ciudad de Nueva Esperanza, departamento Pellegrini, quienes, en medio de la cuarentena, se unieron para ayudar a familias que no tenían el capital necesario para alimentarse en los próximos días.
Primero, Miriam Ontivero pensaba de qué forma pasar este tiempo y sugirió, a través de las redes sociales, a aquellos que decían estar “aburridos” en sus casas, colaboren con el prójimo. Inmediatamente Pablo Amengual le escribió y le comentó acerca de las necesidades de una persona en particular y que podían unir fuerzas para ayudarlo. Y así fue como más personas se sumaron y armaron cuatro bolsines para distribuirlos en la zona. Para su sorpresa, diariamente se incrementaba el número de elementos que les llegaban y de esta forma podían asistir a más familias no solamente de la ciudad sino también de la localidad de El Mojón.

“En pocos días se acercaron productores agropecuarios, comerciantes y vecinos en general y de a poco nos fuimos armando. Hoy contamos con mercadería para ayudar a una decena de familias por día”, contó Miriam a Noticias del Estero. “No tuvimos en cuenta la repercusión de esto que estamos haciendo –continuó- somos simplemente vecinos y trabajadores, gente que quiere ayudar a otra gente”.
Por su parte, Pablo comentó que vivió situaciones difíciles en su vida que lo llevan a vivenciar la realidad de otras familias. “Me pone triste que haya gente que no tiene muchos recursos, me reconforta ver cómo nos reciben pero más me alegra saber que hay tanta gente buena en Nueva Esperanza”, reflexionó.
Su deseo es que puedan continuar ayudando a las personas ya que le resulta “desgarrador ver a familias con muchos niños” que no tengan recursos básicos.
A ellos se sumaros un Hugo Jaime, el “Colo” y Juan Ponce, quienes más allá de colaborar prestaron sus vehículos para extender la ayuda por la zona. “Toda esta movida fue impresionante y creció muy rápido. Me siento feliz de ayudar a la gente y sobre todo ver que esto nace desde la misma gente, que acerca un paquete de fideos o tomates, pero todo suma”, dijo Juan.
Es importante resaltar que este trabajo se viene concretando desde hace algunos días y, cada una de las personas que intervienen en el armado de los bolsines, asumen los resguardos de higiene y seguridad necesarios, tan importantes en estos tiempos. Además los vehículos que transportan la mercadería a las familias cuentan con la autorización pertinente para circular.
Todos concluyeron que es importante ser solidarios en épocas difíciles y agradecieron a todos aquellos que realizaron su aporte en esta campaña.
