Durante la jornada de este miércoles se concretó el importante hallazgo de dos fósiles en el río Dulce, hecho que generó una gran repercusión en toda la provincia.
El doctor en arqueología Diego Catriel León, quién se desempeña en el INDES- CONICET/UNSE, relató que recibió fotografía de las piezas y en su opinión se tratan efectivamente de restos fósiles de vertebrados de gran tamaño, uno un Sacro y el otro un hueso largo.
A su vez se consultó a los paleontólogos Dr. Andrés Rinderknecht del MNHN de Montevideo-Uruguay y al Dr. Raúl Vezzosi del CONICET-Argentina y ambos coincidieron con la primera opinión y observaron que, además, se encontraba fusionado a parte de la cintura pélvica (en términos coloquiales cadera –Pelvis- con la parte final de la columna vertebral –Sacro-) y que muy probablemente correspondiera a un Megatherium sp. (Megaterio o Perezoso gigante), género extinto hace más de 8000 años antes del presente y un mamífero que pesaba más de 3000 kilogramos y podía medir hasta 6 metros desde la cabeza a la cola. En tanto que el hueso largo fue determinado por estos profesionales como probablemente un radio (hueso que corresponde al esqueleto apendicular anterior, es decir parte del brazo de un animal), también de un vertebrado de gran tamaño.
Esa misma jornada David Melian, un vecino de Los Nuñez, entregó los fósiles al titular de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la provincia, Lic. Alejandro Yocca, y los condujo a La Isla de Aragones, en el río Dulce, lugar donde se concretó el hallazgo.

Según destacaron los profesionales, al encontrarse muy bajo el río, una parte esos restos habían quedaba al descubierto y a su vez se encuentran barrancas de más
10 metros de altura y en ellas se observan sucesiones de estratos fluviales (es decir, sedimentos que se corresponden con depósitos acumulados por el río) y probables suelos antiguos.
Al analizar esta situación y hasta tanto no se profundicen las investigaciones, se determinó que el lugar en que se encontraron ambos restos no se corresponde con el lugar de muerte de los animales o el animal portador de esos huesos, por lo que sería un lugar de depositación secundario.
Finalmente, respecto a la antigüedad de estos restos, los 8000 años antes del presente como edad mínima probablemente no aplique para estos fósiles, ya que se encontraban muy mineralizados y por tanto sean mucho más antiguos.
