Santiago del Estero volvió a ser escenario de un gran evento internacional con la presentación de Los Pumas ante Inglaterra por el Nations Championship. Ante un Estadio Único Madre de Ciudades colmado y con miles de fanáticos alentando desde las tribunas, el seleccionado argentino cayó por 31 a 24 en un encuentro intenso, cambiante y con un desenlace que dejó controversias.
La previa tuvo un condimento especial. Apenas unos días después de la victoria de la Selección Argentina de fútbol sobre Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026, Los Pumas saltaron al campo de juego con una camiseta inspirada en la utilizada por el equipo de Carlos Bilardo durante el Mundial de México 1986, una indumentaria que evocó uno de los capítulos más emblemáticos de la historia deportiva argentina.
La casaca despertó una inmediata ovación del público santiagueño y se convirtió en uno de los grandes atractivos de la jornada, reforzando el vínculo entre dos de los triunfos más recordados frente al seleccionado inglés: el de Diego Maradona y compañía en el Estadio Azteca y el reciente éxito de la Scaloneta en la actual Copa del Mundo.
INGLATERRA PEGÓ PRIMERO
Dentro de la cancha, sin embargo, fue el conjunto inglés el que logró imponer condiciones desde el inicio. Con una propuesta efectiva y aprovechando cada error argentino, “La Rosa” construyó una ventaja importante durante la primera mitad gracias a los tries de Tommy Freeman y Ben Earl, este último en dos oportunidades.

El equipo europeo mostró solidez en defensa y contundencia en ataque para irse al descanso con una ventaja de 19 a 3, mientras que el único aporte argentino en el marcador llegó a través de un penal convertido por Tomás Albornoz.
LA REACCIÓN DE LOS PUMAS
En el complemento apareció la mejor versión del conjunto dirigido por Felipe Contepomi. Con mayor intensidad y protagonismo, Los Pumas comenzaron a ganar terreno y lograron meterse nuevamente en partido.
Mateo Carreras apoyó el primer try argentino y poco después un try penal redujo la diferencia al mínimo, desatando el entusiasmo del público que colmó el estadio santiagueño. Con Inglaterra jugando temporalmente con dos hombres menos por amonestaciones, el equipo nacional pareció quedar muy cerca de revertir la historia.
Sin embargo, cuando atravesaba su mejor momento, llegaron nuevas complicaciones disciplinarias para Argentina. Las tarjetas amarillas recibidas por Joaquín Oviedo y Santiago Carreras permitieron que los ingleses recuperaran espacios y volvieran a golpear en momentos decisivos.
Marcus Smith e Immanuel Feyi-Waboso apoyaron conquistas que parecían sentenciar el encuentro, aunque Los Pumas no bajaron los brazos y volvieron a acercarse gracias a un try de Justo Piccardo.
UN FINAL CON POLÉMICA
El cierre del partido estuvo cargado de tensión. En la última acción del encuentro, Bautista Delguy se lanzó sobre la bandera buscando el try que podía significar el empate argentino.
Mientras el árbitro Angus Gardner parecía inclinarse por convalidar la conquista, la intervención del TMO terminó anulando la acción y decretando el final del partido, una decisión que generó reclamos de los jugadores argentinos y el descontento del público presente.
Más allá del resultado, la jornada dejó una nueva muestra de la pasión que despierta el rugby internacional en Santiago del Estero. Con una puesta en escena de primer nivel, tribunas repletas y una camiseta cargada de simbolismo histórico, Los Pumas protagonizaron una tarde que combinó deporte, emoción y recuerdos imborrables de la historia argentina.
