El diario La Voz del Interior destacó la actuación de Raly Barrionuevo, Los Manseros Santiagueños y Riendas Libres en la séptima noche del Festival de Cosquín, en una nota publicada por el Andrés Fundunklian que compartimos a continuación:
“Estamos haciendo honor a Cosquín, por eso esta noche vamos a trasladar al escenario el espíritu de la guitarreada que vivimos acá atrás”, tiró Raly Barrionuevo en un momento de su show de cierre en la séptima luna de la edición 2022 del festival.
Y vaya si lo hizo el santiagueño radicado en Unquillo, quien una vez se permitió romper con los esquemas y realizar una presentación intimista y descontracturada ideal para el contexto: primero abriendo su corazón por el aniversario de la muerte de su madre, luego invitando a varios de los artistas que habían pasado por el escenario para generar instantes únicos y por último regalando una infalible seguidilla de chacareras para convertir a la plaza en un patio de baile.
Su público que lo esperó hasta las dos a pesar del fresco, también agradeció ese gesto de honestidad y cercanía que comenzó desde el arranque nomás cuando tuvo que sobrellevar un problema de sonido y recurrió al canto de la plaza para continuar la eterna Luna cautiva.
RECLAMO, RECUERDO E INVITADAS
“Ey paisano” se percibió más actual que nunca e incluyó un pedido de justicia por la tragedia de Circunvalación en Córdoba, “Cuarto menguante” sonó por primera vez en el festival y ya con su hermano Daniel Barrionuevo en bombo y Marina Abalos en piano, Raly le dedicó “La niña de los andamios” a su madre en el día del aniversario de su partida y también a su “hermano hormiga” Lisandro Aristimuño.
Después de “Seremos agua” dedicada a todos los que pelean por ese recurso cada vez más en peligro y por la vida, llegaron las primeras invitadas fuera de libreto: Mariana Carrizo y Micaela Chauque se sumaron para una gran versión de “Doña Ubenza”, precedida de una precisa coplita de la cantora salteña que Raly no se “animó” a replicar.
MANSEROS, DE REGRESO
Esa misma plaza fue la que celebró el gran regreso a los escenarios de Los Manseros Santiagueños. Aunque realizaron algunas presentaciones en diciembre, la de Cosquín fue la vuelta a los grandes escenarios tras casi dos años de parate por la pandemia, más aun teniendo en cuenta la baja a último momento en Jesús María.
“Hoy nos estamos desahogando”, lanzó de arranque Alito Toledo, quien se cargó la responsabilidad de llevar adelante la mayor parte de la comunicación con el público y de un tiempo a esta parte es también el sostén artístico del grupo.
El histórico Onofre Paz, quien cumplió 80 hace poco más de un mes, ya no toca la guitarra, canta poco y habla mucho (a veces muy al borde, con chistes muy de otros tiempos) y tuvo que pasar gran parte del show sentado. Eso sí, mantiene la llama encendida y se ganó una gran ovación cerca del final del show, cuando no pudo evitar soltar las lágrimas.
“¿Ustedes quieren más?”, preguntó sabiendo la respuesta. “Seeee”, fue el grito de la plaza que acto seguido deliró con “Entra a mi hogar”. Por supuesto, el público los despidió de pie, aunque dejó planteado un interrogante que se escuchaba por lo bajo: ¿Se empiezan a despedir?
Fuente: Diario La Voz del Interior
