La pequeña localidad de Facundo, que ostenta la modesta población de 200 habitantes, y aparece enclavada al suroeste de la provincia de Chubut.
Fue “invadida” por así decirlo a la 10:38 am cuando la luna eclipsó totalmente al sol y generó un anillo de fuego en el cielo y cientos de fanáticos de la astronomía festejaron con gritos y palmas.
A esa misma hora la población se había quintuplicado a causa del fenómeno. Este pequeño pueblo fue el punto más privilegiado de la Argentina para observar el eclipse anular: se ubica exactamente en la línea central de la zona de umbra y, a diferencia de otras localidades, no había ni una nube en el cielo.
Los habitantes del pueblo, en su mayoría empleados estatales y trabajadores rurales, recibieron unos 800 visitantes que rompieron la calma: periodistas, móviles de televisión, aficionados a la astronomía, científicos y físicos solares.
