Julio César Ávila soportó la presión hasta donde pudo. Renunció este lunes a su banca en el Concejo Deliberante de Frías luego de haber sido denunciado por una persona que asegura que la obligaba trabajar como empleada doméstica en su casa bajo amenaza de quitarle una beca de $ 4.000 que le había sido otorgada por el municipio.
El ahora ex legislador del bloque Frente Encuentro Cívico presentó su dimisión indeclinable ante la secretaría parlamentaria del cuerpo.
Durante el fin de semana, el intendente Aníbal Padula, referente del sector político en la ciudad, había anticipado su decisión de solicitar a los representantes del oficialismo que lo expulsen del bloque, después de repudiar su conducta y haber utilizado los recursos del Estado para beneficio personal y someter a una persona a su abuso de poder.
El escándalo se desató cuando Marcela del Valle Ávila presentó una denuncia contra el acusado por supuesto abuso de autoridad, incumplimiento de deberes de funcionario público, estafa contra la administración pública, coacción y peculado.
El caso quedó en manos de la fiscal Dra. Natalia Simoes. Por su parte, Ávila había manifestado que se ponía a disposición de la Justicia, luego de haber negado rotundamente las acusaciones.
