Otra vez la Policía de la Provincia de Santiago del Estero se encuentra envuelta en un presunto caso de gatillo fácil tras protagonizar un violento procedimiento en el que una joven de 17 años resultó gravemente herida y, de acuerdo a la información oficial, su estado es “desesperante”.
En función de la información brindada por ocasionales testigos, el hecho se desarrolló en el barrio Gas del Estado en el marco de un procedimiento en el que la Policía investigaba el robo de una amoladora.
Los efectivos intentaron ingresar al domicilio de la joven herida, Silvia Maldonado, quienes habrían reaccionado violentamente cuando la menor les solicitó la orden de allanamiento.
La suegra de la víctima aseguró a los medios locales que “directamente le han apuntado en la cabeza” y que los disturbios se generaron recién “cuando la chica cae en el piso, bañada en sangre”.
“La abandonaron; en vez de llevarla en el móvil (policial), se fueron. La dejaron tirada como a un perro. Pido justicia por mi nuera”, exclamó en declaraciones a la prensa la suegra de la joven, madre de dos niños.
El hecho, por el que detuvieron a ocho policías, generó una gran conmoción en la sociedad y una profunda “indignación e impotencia” en los vecinos del barrio, quienes se manifestaron frente a la base policial de la Comisaría Seccional 5ª para protestar por el brutal ataque que terminó con la adolescente madre en coma.
Este nuevo hecho vuelve a poner bajo la lupa a la cúpula de la Policía provincial. Silvia Maldonado se suma a la lista que integran Darío Pérez, Ramón Vázquez y Exequiel Melián, entre otros, por citar sólo un par de casos de víctimas de violencia institucional.
No se trata de un hecho aislado, razón por la cual es necesario comenzar a trabajar en una profunda transformación en las fuerzas de seguridad; pero también es necesario que el caso no quede impune.
FOTO: Salvador Hamoui
