En el marco de los festejos por un nuevo aniversario de la llegada de la sagrada imagen, como todos los años la comunidad mariana de la localidad de Cañada Escobar y de parajes cercanos se reunió para honrar a la Virgen de la Consolación.
Se trata de la patrona del pueblo, que llegó a este lugar hace 37 años, motivo por el cual cada 25 de enero -esta vez se celebró el 28- se organiza una serie de actos que incluyen procesión con jinetes, bautismo, celebración de la palabra y emotivas demostraciones de fe.

Las celebraciones son organizadas por el grupo parroquial de Cañada Escobar, con la colaboración de la Comisión Municipal, a cargo de Stella Gerez.
La misa y bautismos estuvieron a cargo del padre Angelo Introzzi, de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, de Clodomira.
La imagen mariana llegó a esta localidad en 1986, de manos de un grupo de misioneros pertenecientes a la Iglesia La Salette de Buenos Aires.
Desde entonces, la fe por la Virgen de la Consolación fue creciendo en toda la zona, con actividades durante todo el año.
