Lo que inició como una travesía casi imposible culminó de manera exitosa y emocionante en una cálida tarde de Rusia. Omar “Chito” Tiseira cumplió con su objetivo de entregar la imagen de Nuestra Señora de San Nicolás a los jugadores del Seleccionado Nacional, esa que lo acompañó en bicicleta durante meses en su recorrido por dos continentes y hasta fue bendecida por el Papa Francisco.
El vecino de Selva entregó la imagen en manos del presidente de la AFA, “Chiqui” Tapia y contó cuáles fueron sus sensaciones al cumplir este sueño y cómo llegó hasta el custodiado predio donde se concentra, entre otros, Lionel Messi.
“No se imaginan la seguridad y lo inexpugnable que es la concentración argentina en Bronnitsy -por las amenazadas que recibió el capitán antes del inicio del Mundial-. Está a 65 km de Moscú y para llegar debí viajar tres horas. Estuve haciendo guardia y vigilia ayer (por el martes) 12 horas y hoy otras tantas, mientras mí amigo Motta Luna gestionaba directamente con su amigo ´Chiqui´ Tapia”, relató a través de las redes sociales.
“Me estaba volviendo a Moscú cuando me llama para decirme que, personalmente, venía al primer control de ingreso a buscar la Virgencita. Noble gesto del presidente de AFA porque no tenía ninguna obligación ni de recibir una imagen, ni tener que atenderme” agregó.
“Lo que hicimos en esta historia con mis hijos y todos los soñadores que acompañaron fue a título personal, nadie nos pidió ni obligó a hacerlo; sin embargo la gestión apasionada de Motta, que apenas se enteró del proyecto se puso a total disposición, logró que nuestra Virgencita del Rosario esté en la concentración y vestuario de nuestra Selección, en el momento oportuno, cuando más están necesitando nuestros muchachos calma y confianza en su capacidad”.
Según relató, Tapia tuvo palabras de agradecimiento por “el esfuerzo y entrega de nuestra parte” y “le vocifere aliento y confianza en nuestro equipo, que así como acababa de salir el sol después de un vendaval en Bronnitsy, de la misma manera nos iba a ocurrir a partir del jueves”.
Es importante recordar que “Chito”, como lo conocen sus amigos y familiares, compartió esta experiencia con sus hijos de 23 y 24 años. Partieron luego de bendecir la imagen por Nuestro Señor de Los Milagros de Mailín para luego hacer lo mismo en Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa, el santuario de San Nicolás y de la Virgen de Luján. De allí tomaron un avión hasta Barcelona para pedalear hasta Roma y acercarla hasta las manos del papa Francisco.
