El Gobierno de la provincia dio este viernes otra vuelta de rosca al mecanismo de control que se ejecuta para prevenir el ingreso de infectados con coronarivus, al anunciar el cierre de las rutas para los comprovincianos que por distintos motivos no pudieron regresar hasta hoy a sus hogares.
En consecuencia, deberán permanecer en los lugares donde se encuentran durante el tiempo que dure la cuarentena decretada para todo el país.
Según explicaron a través de un comunicado, “la medida fue dispuesta teniendo en cuenta la alta afluencia de santiagueños que ingresaron desde el extranjero en estos últimos días, como así también de provincias vecinas, lo cual implica una verdadera dificultad al sistema sanitario provincial (control del aislamiento) y, por ende, un riesgo, para la población santiagueña”.
“Ante esta situación se tomó la decisión de prohibir el ingreso de los comprovincianos a nuestra provincia y se les solicita que cumplan la cuarentena en los lugares en que se encuentran”, agrega la nota.
La medida fue puesta en práctica de inmediato por la policía que cerró todos los pasos que conectan con otras provincias.
Esta disposición no hace más que ratificar la medida que ya había sido tomada por los intendentes de algunas ciudades y pueblos limítrofes, como San Pedro de Guasayán (limita con Catamarca); Sumampa (cerca de Córdoba); Nueva Esperanza (con Tucumán); Campo Gallo (cercano a Chaco). Además de otros que no están en puntos limítrofes, pero que adoptaron restricciones para el ingreso de los foráneos.
