Bajo el seudónimo artístico de “Mai”, la cantante santiagueña Maira Rosales lanzó su carrera musical con el estreno en sus plataformas digitales el videoclip de la canción “Dime tu”.
Se trata del primer sencillo como artista independiente, un tema de autoría propia cuyo clip fue producido por Lupa Sonora y Rafael Bonda, en el que.
Sobre la canción, Mai cuenta que “nace desde un contexto de protesta ante por situaciones en las que hemos tenido que pedir ‘…lo que no se pide’ como dice la canción”.
Asimismo, añade que “no va dirigido a un rol en particular, creo que a todos nos ha tocado y nos toca, a veces, vivir momentos en los que sentimos la necesidad de mendigar, por decirlo así, afecto, atención, comunicación y no necesariamente que eso pase solo por una pareja, a mí me ha pasado en ámbitos familiares también y con amigos”.
“Entonces -reseña la artista- ‘Dime Tú’ refleja un poco eso, el decir ‘este vínculo ya no nos suma, vamos en diferentes direcciones’ y dejar de tender a forzar, como hacemos muchas veces, entender que eso no funciona así y entonces saber decir adiós; desde el liberar esa energía negativa que te genera relacionarte con esa persona”.
La cantante afirma que, “obviamente, a la hora de contar una historia y de interpretarla me gusta darle ese giro dramático”.
Quién es Mai
Maira Agustina Rosales, tiene 24 años y es una artista/cantautora santiagueña. Comenzó a cantar a los 4 añitos con sus papás y a los 7 años arrancó con sus primeras clases de guitarra. “Cuando miro hacia atrás solo puedo ver a la música colmando cada rincón de mi vida. Me costó mucho decidirme a apostar por mi proyecto musical, no es algo que se te de fácil, menos en una provincia donde los artistas carecemos de muy pocas posibilidades”, indica al respecto.
La artista pone de relieve su vínculo con el público al sostener que “para nosotros el apoyo de la gente es fundamental”, al tiempo que agrega “en relación con mi carrera artística, busco poder llevar emociones, entregarme a ellos y comunicar desde lo sincero y lo real; recordarles y recordarme que todavía tenemos un corazón”, concluye.
