Luego del informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) que detalla que la tasa de pobreza se ubicó en el segundo semestre de 2024 en el 38,1 por ciento, la dirigente social santiagueña Margarita Barrientos afirmó que ve “la misma cantidad de pobres que hace meses atrás”.
Según fuentes oficiales, la pobreza tuvo una fuerte caída en el segundo semestre de 2024, pero la información dada a conocer este lunes y celebrada por el Gobierno de Javier Milei es solo una foto parcial de una situación social dramática para amplios sectores de la población.
“Puede que la pobreza haya aflojado en algunos casos, pero no en todos. Comenzaron las clases y los niños iban sin zapatillas o no iban porque no tenían para cuadernos. Me gustaría decir que estamos mejor que antes”, confesó la fundadora del comedor Los Piletones en diálogo con Radio Continental (AM 590).
Asimismo, añadió: “Nosotros desde diciembre del año pasado que venimos viendo caras nuevas, hubo un momento en el que se incrementó muchísimo y desde entonces hasta hoy ha sido muy grande el crecimiento de familias y gente que vive en la calle; yo veo la misma cantidad de pobres que hace meses atrás, veo gente durmiendo en la calle, gente con criaturas durmiendo bajo el puente, mujeres o matrimonios con bebés con carritos; yo vengo viendo los mismo en todos lados”.
Barrientos agregó que “puede ser que haya aflojado en algunos casos, pero no en todos; la gente pide lo mismo, la ayuda cuando comenzaron las clases, que los niños no tienen zapatillas o que no pueden mandarlos porque no tienen para comprarles los cuadernos, que no les alcanza y por eso salen a cirujear a la calle, todo eso nosotros lo seguimos viendo”.
Acerca de la ayuda que recibe por parte del Estado Nacional, la dirigente social oriunda de Añatuya explicó: “Nosotros recibimos de un programa de Naciones Unidas, que gracias a Dios lo seguimos teniendo, sino no sé cómo pasaríamos, ahí sí sería lamentable; pero después otra ayuda del Gobierno Nacional no tengo”
Además, puntualizó que “son contadas con los dedos de una mano las empresas privadas que ayudan a nuestros comedores y a ellos se suman algunas iglesias que nos donan ropa porque no les entra donación de alimentos como a nosotros”.
Finalmente, Barrientos fue consultada sobre cómo ve el trabajo social del Gobierno Nacional: “Yo no lo veo, yo creo que el trabajo social sería visitar un comedor, visitar un jardín o un hogar de abuelos si realmente existe un interés, mojarse la zapatillas con barro cuando la gente está inundada, eso es trabajo social y nadie de ningún gobierno lo hace”.
