Son muchas las historias de personas que llevan adelante una intensa lucha en pos de conocer su identidad de origen o biológica. Todas están marcadas por un vaivén de sentimientos que, en un camino colmado de buenos y malos momentos, no hacen más que enaltecer su causa y levantarla como bandera.
Este es el caso de Florencia Braña, de 38 años, quien actualmente reside en Buenos Aires y busca a sus padres o familiares biológicos en Santiago del Estero, tarea que lleva adelante hace 25 años aproximadamente. “No busco echar culpas. Solo saber de dónde vengo”, sentenció con gran templanza.

Su búsqueda incansable la llevó a conseguir información sumamente importante pero nunca pudo llegar a su meta. Según constató, habría nacido el 31 de julio de 1984 en la ciudad Capital.
“Me entregaron en el Sanatorio Norte y no vieron a mi madre biológica. Lo único que pagaron fue su internación. Quien me entregó fue la doctora Teresita Barthe de Fagalde, quien en ese entonces pertenecía a la Red Solidaria”, relató la mujer.
En diálogo con Noticias del Estero, Florencia añadió: “La versión que mis padres me contaron dice que mi madre biológica era pobre y joven; no podía cuidarme, y que mi papá era marroquí. Nada más”.

“Esa semana recorrí todo Santiago. Fui a radios, al hospital, donde conocí una enfermera que me acompañó a canales y el sanatorio donde supuestamente nací. Me dijeron que desde el 94 tiraron y quemaron todo. Me fui con las manos vacías”, relató con tristeza.
Sus padres adoptivos la fueron preparando para contarle la verdad, aunque afirma que, por características físicas de ambos, era evidente que no era su hija biológica. Es así que a los 19 años viajó a la provincia para entrevistarse con la Dra. Barthe pero le confesó que no recordaba su caso.
“El dolor más grande fue cuando estuve cara a cara con la doctora y me dijo que no recordaba nada. Mis padres le habían avisado que yo iba a viajar para hablar con ella”, afirmó.
Tiempo después pudo contactarse con su hija, quien le comentó que su madre “tuvo un ACV isquémico y que no deposite más esperanza en ella”.
“Jamás entendí cómo hicieron para traerme, porque (mis padres) viajaron en avión y no sé qué papeles habrán presentado, o estaba todo ya arreglado”, cuestiona la mujer que actualmente es madre de cuatro hijos.

Su búsqueda también se extendió por Buenos Aires, ya que recurrió a lugares como la Conadi y Abuelas de Plaza de Mayo. “Pero tampoco supieron darme respuestas”, cuenta.
Su afán por continuar recabando datos también la llevó a contratar dos detectives privados que la estafaron. “No recuerdo el momento exacto en el que me dijeron que era adoptada pero siempre sentí la necesidad de saber la historia contada de la otra parte. Mi vida comienza desde ese 1º de agosto que me van a retirar al sanatorio, pero mi historia comienza mucho antes. Ya no quiero bajar los brazos. Pero quienes buscamos así, estamos muy solos. El Estado tiene una deuda pendiente con todos los hijos que fuimos entregados ilegalmente”, finalizó Florencia.
Quiénes puedan colaborar con su búsqueda o tengan datos certeros puedes contactarla a través de sus redes sociales https://www.facebook.com/florencia.v.brana