Rubén Castro salió hace algunos días, en bicicleta, desde Marcos Juárez, provincia de Córdoba, hacia la escuela de su niñez, en la localidad de Icaño con un solo objetivo: visitar a la comunidad donde creció y visitar la institución en la que se formó.
Luego de mucho pedalear y de una gran fuerza, cumplió su gran anhelo, llegó a la localidad y fue recibido por una importante cantidad de vecinos entre los que se encontraban amigos de su infancia. El lunes, en horas de la siesta, visitó la Escuela Absalón Rojas donde fue recibido por los niños y docentes.
Hace algunos días comentó que “la idea es visitar la escuela donde hice la primaria, hace 50 años que no voy a Icaño. Están todos mis amigos. Va a ser una gran alegría. Y la idea es llevarles alimentos, juegos didácticos, muchas cosas que juntamos en Marcos Juarez y llevaremos con una camioneta. Después, recorreré todo el Norte de nuestro país para volver por Cruz del Eje a mi Marcos Juárez. Será un viaje apasionante”.
Desde hace tiempo pensaba que cuando llegue su jubilación se tomaría unos días sabáticos para desconectarse del mundo e ir a ese pueblo, su sueño era ir en bicicleta y hoy lo está cumpliendo. Cuando le contó su proyecto a un amigo, Roberto Rappachiani, le ofreció su ayuda junto a otros colaboradores como familiares y amigos para comprar más de 100 kit de útiles escolares para más de 300 alumnos. Además le dieron abrigos y ropa para que done a quienes lo necesiten también. Esta ayuda llegará en las próximas horas para los niños y familias de la zona. Es importante resaltar que durante este recorrido, tuvo ayuda de los bomberos, policías y habitantes de las diferentes localidades quienes le brindaban hospedaje, comida y palabras de aliento.



