Minutos después de bajar del escenario durante su presentación en la cuarta noche, Peteco Carabajal dialogó con la prensa para destacar la organización del Festival Nacional de La Salamanca y su satisfacción por cantar para su gente. También ratificó su compromiso con el arte y su obligación como músico de renovarse.
A minutos de presentarse como parte de La Juntada el músico nacido en La Banda, acompañado por su hijo Homero, habló sobre esta nueva experiencia con Raly Barrionuevo y los Coplanacu. “Venimos tocando bastante seguido con La Juntada, como Jesús María, Cosquín y otros escenarios. Ahora salió el disco y esto sirve para cerrar este repertorio y continuar con algo más. Disfrutamos mucho de este encuentro y en este momento buscamos sentirnos satisfechos con nuestros trabajo para la gente”.
También recordó al fallecido “Fatiga” Reynoso, ex integrante de Los Manseros Santiagueños. Dijo que lo sintió siempre como a alguien de la familia, porque fue un amigo de su padre de toda la vida, a quien vio desde chico en el barrio Los Lagos, siempre compartiendo los lindos momentos con la música.
En otro tramo confesó haberse emocionado en un reciente homenaje a Jorge Cafrune, que compartió con Yamila Cafrune. También se refirió a su misteriosa muerte que todavía sigue sin conocerse cómo sucedió.
Consultado sobre la opinión de Sergio Galleguillo, respecto a una supuesta crisis del folclore argentino, Peteco consideró: “Puede ser que tenga razón en que falta un poco de renovación, siempre hay un modelo que se está repitiendo en los festivales. También creo que es una decisión personal porque todos tenemos la obligación de renovarnos, de no querer abarcar todo”.
“En mis comienzos cantábamos a los buenos autores. No teníamos avidez de componer y yo lo hice con mi viejo. Él siempre, con su ejemplo, me supo frenar para no ser goloso y no agarrar todo de una vez. Me decía: ‘Cuando hagas un tema déjalo solito, no lo rodees de macanas’, y tenía razón”.
Agregó: “Nosotros siempre vamos a estar renovando. Con todo respeto, no nos importa lo que diga el público, porque el artista tiene que conocerse a sí mismo y tener mucho amor por lo que hace, por la naturaleza y la sociedad”.
Luego trajo a la memoria sus inicios con Jacinto Piedra, con el disco “Transmisión Huaucke”. “Fue un disco hecho con hambre, cuando pasamos necesidades en el afán de cumplir un objetivo artístico. Fue un disco muy particular, que no copió a nadie, pero todo puesto desde Santiago del Estero para afuera, no la inversa. Ese disco marcó un repertorio nuevo, con sonidos muy nuestros”, dijo.
