La Legislatura de Santiago del Estero volvió a impedir la asunción de Héctor Eduardo “Chabay” Ruiz, marcando un nuevo capítulo en un conflicto político y social que ya tiene antecedentes directos. Por segunda vez en cuatro años, el dirigente quedó excluido del cuerpo legislativo mediante la aplicación de la figura de la “inhabilidad moral”.
UN DÉJÀ VU INSTITUCIONAL
El 6 de diciembre de 2021, la Cámara de Diputados había impedido la asunción de Ruiz tras un fuerte pronunciamiento de organizaciones de mujeres, colectivos feministas y entidades civiles. En aquella oportunidad, la mayoría oficialista acompañó un dictamen de la Comisión de Poderes que argumentó que el exintendente de La Banda no reunía las condiciones éticas para ocupar un cargo legislativo.
Cuatro años después, la escena se repitió con una intensidad aún mayor.
ALUVIÓN DE PEDIDOS
Durante la Sesión Preparatoria, más de 20 presentaciones formales ingresaron al recinto solicitando impedir la jura de Ruiz. Los planteos provenían de organizaciones civiles, especialistas en género, investigadoras y colectivos de mujeres, entre ellos el movimiento Ni Una Menos.
Tras un cuarto intermedio, la Comisión Especial de Poderes se reunió en el cuarto piso de la Legislatura y resolvió hacer lugar a todas las presentaciones. El dictamen fue claro: Ruiz es “inhábil moralmente” para asumir como diputado provincial, por lo que no podrá integrar la Cámara.
IMPACTO POLÍTICO
La decisión deja dos lecturas centrales. Por un lado, la Cámara ratifica un estándar ético: el mismo criterio aplicado en 2021 vuelve a ser sostenido, reafirmando que la legitimidad electoral no puede sobreponerse a cuestionamientos públicos de gravedad.
Por otra parte, la presión social fue determinante: la articulación de organizaciones feministas y civiles configuró un escenario en el que ningún bloque estaba dispuesto a asumir el costo político de convalidar la incorporación de Ruiz.
LA BANCA SERÁ OCUPADA POR GABRIEL SANTILLÁN
Con la exclusión de Ruiz, la banca del frente Despierta Santiago será ocupada por Gabriel Santillán, presidente del PRO en la provincia y segundo en la lista. Su incorporación modifica la correlación interna de fuerzas y le otorga a la oposición un lugar que no esperaba obtener.
UN PRECEDENTE QUE MARCA A LA POLÍTICA SANTIAGUEÑA
La doble exclusión de Ruiz -en 2021 y ahora en 2025- se convierte en un caso excepcional en la historia legislativa provincial. También representa un límite explícito sobre quiénes pueden ocupar cargos de representación y bajo qué estándares éticos se evaluará su ingreso.
Para la política santiagueña, el mensaje es claro: los consensos sociales sobre género, ética pública y representación ya no son negociables. Y las instituciones, esta vez, acompañaron ese umbral.
Foto: Diario Panorama
