En el marco de la Semana Mundial del Parto Respetado, la Lic. en Obstetricia y docente de la Universidad Nacional de Santiago del Estero, Priscila Badillo, reflexionó sobre la necesidad de garantizar los derechos de las personas gestantes y avanzar hacia una atención más humana durante el embarazo, el parto y el nacimiento.
Badillo expresó que “es muy loco tener una semana para respetar un nacimiento”, al considerar que la existencia de una ley específica evidencia las dificultades y vulneraciones que todavía persisten en torno a los derechos de las mujeres y personas gestantes.
“La situación donde no se respetan los derechos aparece en todo el mundo y Santiago del Estero no es la excepción”, señaló la profesional, quien además integra equipos de investigación sobre violencia obstétrica y humanización del nacimiento.
En ese sentido, explicó que el concepto de parto respetado implica reconocer las decisiones y necesidades particulares de cada persona gestante. “Cada persona tiene su idea de qué es respetado y el desafío es entender que cada experiencia es individual y particular”, expresó durante una entrevista en Radio Universidad.
Badillo remarcó además que el nacimiento tiene un impacto profundo en la vida de las personas. “Está demostrado que muchas situaciones que ocurren durante el nacimiento dejan huellas y repercusiones a lo largo de la vida”, afirmó.
La docente también cuestionó la medicalización excesiva del parto y las intervenciones rutinarias que muchas veces se realizan sin necesidad. “Las intervenciones existen porque en algunos casos son necesarias, pero lo que está en discusión es que muchas veces se aplican de manera rutinaria y sin respetar las decisiones de la persona gestante”, indicó.
Entre los ejemplos mencionó la colocación de suero, determinadas prácticas invasivas o la imposibilidad de elegir posiciones más fisiológicas para parir. “Parimos acostadas sobre la espalda cuando está demostrado que las posiciones verticales favorecen el proceso, disminuyen el dolor y acortan los tiempos del parto”, explicó.
Asimismo, hizo hincapié en la importancia de la llamada “hora sagrada”, el período inmediatamente posterior al nacimiento en el que se promueve el contacto piel a piel entre la madre y el bebé y se evita la separación innecesaria. “Un bebé pasa de un ambiente cálido y seguro a un mundo completamente distinto. Muchas veces esa llegada al mundo puede resultar violenta”, reflexionó.
Badillo señaló además que aún existe un gran desconocimiento sobre los derechos contemplados en la Ley de Parto Respetado. “Muchas personas no saben que tienen derecho a estar acompañadas durante el parto o una cesárea, y todavía hoy hay mucha resistencia para que eso se cumpla”, sostuvo.
También se refirió al crecimiento de los partos domiciliarios planificados, aclarando que se trata de decisiones conscientes y acompañadas profesionalmente. “No es algo improvisado. Hay un trabajo previo, preparación, planificación y acompañamiento durante todo el embarazo”, explicó.
En relación a la formación académica, destacó que la carrera de Licenciatura en Obstetricia de la UNSE avanzó en una perspectiva más integral y humanizada a partir de la reforma curricular implementada en 2022.
“Se incorporaron más contenidos vinculados a derechos, género y humanización del nacimiento. Incluso se sumó un seminario específico sobre género y derechos dentro de la currícula”, detalló.
Finalmente, Badillo invitó a la comunidad a reflexionar sobre la manera en que la sociedad piensa los nacimientos y el rol de los profesionales de la salud. “Tenemos que preguntarnos cómo queremos seguir viniendo al mundo y qué impacto tienen nuestras prácticas sobre las personas gestantes y las nuevas generaciones”, concluyó.
Priscila Badillo: “Todavía hay mucha resistenciapara respetar los derechos durante el parto”