En una gran muestra de personalidad y carácter, Quimsa superó esta tarde a San Lorenzo de Almagro por 90 a 83, empató en dos la serie final de la Liga Nacional de Básquetbol y forzó un quinto y definitorio juego, que se disputará el sábado a las 11 de la mañana, nuevamente en cancha de Obras Sanitarias.
La Fusión sacó a relucir todo su temple y coraje en una situación límite, porque estaba obligado a ganar, de lo contrario el Ciclón estaría festejando el penta campeonato. El equipo santiagueño supo asimilar esa presión y demostró porque fue el número uno de la fase regular.
La imagen del espíritu guerrero de este Quimsa, que se comprometió a dar batalla hasta el final, fue el capitán Mauro Cosolito, que a pesar de tener una fisura en su codo izquierdo reapareció en este cuarto juego y jugó más de 25 minutos.

En el juego, el equipo de Sebastián González se impuso por su buena defensa y porque contó con la inspiración de Brandon Robinson, la gran figura del partido con 32 puntos y 5 rebotes. En tanto, el cubano Ismael Romero sobresalió en la pintura con 18 puntos y 10 rebotes, además aportó 2 asistencias. Y el base Franco Baralle completó el podio de la Fusión con 15 tantos, 2 rebotes y 2 asistencias.
Quimsa se recuperó del duro golpe del martes pasado, igualó la serie y sostuvo su sueño de campeón en una serie extremadamente pareja, que como no podía ser de otra manera se definirá en un quinto capítulo.
