Una estudiante de Los Telares recorrió unos 50 kilómetros hasta la localidad de Medellín en busca de señal para poder rendir un examen virtual. Consiguió que le prestaran una computadora en una comisaría, rindió y luego de aprobar, se enteró que no podía regresar porque había dispuesto el cierre en su ciudad por un caso de covid; pero eso no opacó su felicidad por el resultado.
En el Día del Estudiante, Noticias del Estero te cuenta la historia de Sol Estefanía Herrera, alumna de la carrera de la Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud de la Unse.
Cursa el segundo año de la carrera de Contador Público y es oriunda de Los Telares, ciudad en la que no existe buena conexión a internet.

La situación se dio en el marco de los exámenes virtuales que se desarrollan en la Facultad de Humanidades, en el que uno de los puntos del protocolo exige condiciones de conectividad, lo cual implica que docentes y alumnos se puedan ver y escuchar, como uno de los requisitos más importantes.
Sol se inscribió para rendir la materia “Administración I”, estaba conectada, escribía por chat, pero los profesores no podían verla, lo cual impedía cumplir con la normativa que exige la resolución. Tras varios intentos, uno de los profesores la llamó y constató que no tenía ni siquiera buena señal de teléfono.

La situación no paralizó a la estudiante y se comprometió ante los docentes a buscar un lugar con buena señal y acordar una nueva fecha para el examen. La única solución que encontró fue viajar hasta Medellín, localidad distante a unos 50 kilómetros de Los Telares, donde consiguió que le prestaran una computadora en la comisaría del lugar, gracias a la predisposición de los efectivos policiales.
La historia tuvo un final feliz, Sol aprobó la materia para alegría suya y la de sus profesores, quienes destacaron el esfuerzo realizado para rendir.
Sin embargo los obstáculos para la estudiante no terminaron ahí, tras aprobar el examen se enteró que en Los Telares se había registrado el primer caso de covid, por lo que las autoridades habían dispuesto el cierre de la ciudad. Nadie podía salir ni ingresar.
“A esta altura poco me importa, es más grande la alegría por aprobar la materia que no poder entrar a Los Telares”, expresó la alumna, quien después de permanecer dos días en Medellín pudo emprender regreso a su ciudad con la satisfacción del deber cumplido.
