Los niños siempre sorprenden con su ternura e inocencia y muchas veces dejan ejemplos dignos de imitar. Y este es el caso de Gabriel Nicolás Granda, un pequeño de 11 años, que mientras ordenaba su habitación se dio cuenta que tenía una gran cantidad de juguetes y decidió regalarlos a otros niños con el fin que puedan entretenerse durante este nuevo confinamiento.
“Los saqué al patio, los limpié y separé en cajas. Entonces se me ocurrió ir a la vereda para regalarlos a otros niños”, relató el pequeño a Noticias del Estero.

Inmediatamente armó un cartel, reunió los elementos necesarios para cuidarse del covid y se sentó junto a su fiel amigo, su perro Firulay, a esperar a seguir con su plan.
“Al principio, como no pasaba nada, me sentía nervioso. Después de un tiempo veía que pasaban motos, bicicletas, autos y leían el cartel y no tardaban en regresar con un niñito a buscar juguetes. Cuando comenzaban a llegar me producía un sentimiento de felicidad, ya que sabía que estaba por regalar juguetes que esos niños los necesitaban”, dijo el pequeño domiciliado en el barrio Siglo XX de la ciudad Capital.
Él mismo los ayudó a elegir, les explicó cómo se utilizaban y los despedía con un golpe de puño. “Cuando ellos se iban con el juguete me sentía emocionado porque sabía que los estaba haciendo felices y eso me daba paz”, agregó.

Un dato no menor es que algunos padres que llevaban a sus hijos intentaron darle dinero pero Nicolás no acepto. “Yo le decía que no porque mi idea era regalar, no vender. Me gustaría que muchos niños lo hagan (regalar juguetes) por qué hacen felices a otros niños”, finalizó.
Nicolás está cursando 7° grado en el Colegio Espíritu Santo del barrio Ejército Argentino y vive junto a Carlos, su papá; Cecilia, su mamá y sus hermanos Facundo, Bautista y Olivia.
“A nosotros no nos sorprende esta actitud porque constantemente tiene este tipo de acciones o propuestas, se caracteriza por ello”, contó por su parte Carlos.
“Escuchábamos cómo papás le ofrecían dinero y él con una convicción plena les decía que no, que no iba a aceptar, que lo que entregaba era un obsequio; y nos emocionamos al punto de las lágrimas. Su actitud en medio de estas circunstancias que vive todo el mundo hizo que nos sintamos sumamente emocionados”, agregó con gran orgullo.
Finalmente destacó que la actitud de su hijo “sirve como ejemplo para que la sociedad sepa que todavía hay gente buena y que esta solidaridad se haga masiva”.

