Por el Gringo Ceballos
Especial para NOTICIAS DE ESTERO
Central Córdoba se evitó un gran dolor de cabeza al igualar contra Newell’s en Rosario. En un partido en el cual jugó 65 minutos con un hombre de más, el gol de Verón en el epílogo le trajo alivio y la posibilidad de rescatar un punto y mantener el invicto de 6 partidos que lleva en el segundo semestre.
De Felippe puso lo mejor que hoy tiene a mano, intentando otra vez con los tres revulsivos -Godoy, Besozzi y Perelló- de entrada, que tan buen resultado le había dado en Uruguay. Sin embargo, en el Estadio Marcelo Bielsa, la propuesta no funcionó. Central volcó el juego preferentemente por la izquierda para lograr esa sociedad entre Besozzi y Godoy, pero generalmente no terminaban bien las jugadas. El local, fiel al estilo de su entrenador, le cedió la pelota al conjunto santiagueño que muchas veces no supo que hacer con ella.
Cuando la Lepra se quedó con 10, a Omar De Felippe se lo notó más enojado ya que su equipo era lento en el traslado y carecía de profundidad para dañar al rival. Siempre las jugadas terminaban en centros que despejaban sin problemas Lollo y Cuesta, o iban directamente a las manos del arquero. Se veía un Ferroviario totalmente irresoluto.
Ya en el 2T puso a Verón por Perelló, con el afán de tener más presencia por dentro. Salió con todo Central Córdoba y lo tuvo contra las cuerdas, pero aparecieron las figuras de Espínola para sacar bochones y de Banega para manejar con sabiduría los tiempos del partido. El complemento era entretenido porque la Lepra se animó a sacar algunas contras y porque la visita, con aciertos y errores, siempre fue al frente.
Usted habrá sentido un mazazo en el gol de Maroni. Faltaban 5 y Newell’s se encontraba con una victoria fenomenal que hizo explotar al Coloso y dejaba a Central con una mezcla de bronca y angustia. No obstante, Abascia sacó un taco de la galera en el área rival para asistir a un Verón que otra vez convirtió un gol importante viniendo desde el banco. El fútbol era un poco más justo y ese empate cambió el semblante de un plantel que el jueves tiene una cita importante con la historia.
