Tras el brutal asesinato de Agustina Ibáñez en una vivienda del paraje Pozo Suni y en un lapso menor a los tres meses, Santiago del Estero registró la alarmante cifra de contar con cinco femicidios en lo que va 2023.
Desde el 25 de febrero hasta este domingo 15 de mayo, distintas localidades santiagueñas fueron escenarios de cinco nuevas muertes que desnudan, con la escalofriante cifra, la dimensión de una problemática de la violencia de género que atraviesa toda la provincia.
El 25 de febrero, Micaela Elizabeth Corvalán se convirtió en la primera víctima de femicidio de 2023, cuando su expareja la asesinó de dos balazos y después se quitó la vida. El hijo que tenían en común, un nene de 7 años, fue el único testigo de la trágica escena.
El 28 de marzo, después de tres semanas de agonía, Yohana Rodríguez murió como consecuencia de las gravísimas quemaduras en su cuerpo ocasionadas por su novio.
El 15 de abril, Sonia Ibáñez fue asesinada por su pareja en la ciudad de Fernández. Era maestra jardinera y tenía 46 años. La mujer le había puesto una restricción perimetral y tenía botón antipánico. Sin embargo, durante una reconciliación, el hombre la asesinó a puñaladas e intentó suicidarse.
Tres días después, el 18 de abril, la víctima fue María Rosa Cisneros. La mujer se animó a denunciar a su ex pareja y consiguió una exclusión del hogar, pero el hombre la mató igual y luego se suicidó.
Este domingo 15 de mayo, el femicidio de Agustina Ibáñez dejó evidenciada la urgente necesidad de la implementación políticas concretas para trabajar sobre una problemática cada vez más preocupante en la provincia.
