Con el objetivo de iniciar una fuerte embestida contra la explotación de los trabajadores rurales en todo el país, se realizó en Buenos Aires un plenario estratégico organizado por Uatre, Osprera y Renatre, donde Santiago del Estero marcó presencia con la decisión de reducir los elevados índices de empleo no registrado y abusos que sufren miles de obreros del interior de nuestra provincia.

La comitiva local fue encabezada por el Dr. Carlos Manuel Pena, delegado provincial de Osprera, quien destacó la determinación tomada por la conducción nacional que tiene como referente a Gerónimo Venegas, de combatir el trabajo en negro, la migración irregular, el trabajo infantil y la trata de personas.
“Ha sido un encuentro muy positivo, con representantes de toda la Argentina que buscan realizar un trabajo coordinado entre cada una de las delegaciones provinciales, tanto de Uatre, Osprera como Renatre, para lo cual se tiene que hacer un programa de trabajo estratégico fijando cuáles son las zonas de producción agrícola y ganadera para hacer un cronograma de inspecciones y luego seguir avanzando”, sintetizó el Dr. Pena.
No obstante, remarcó que “para realizar todo esto también es necesario contar con la ayuda de organismos estatales como el Inta, con la información satelital sobre la zona de cultivos, y del Ministerio de Trabajo de cada provincia, para contar con su apoyo al tener poder de policía para hacer las inspecciones correspondientes”.
Dijo que este plenario fue el primer paso de un largo proceso, de donde surgirá una conclusión de las realidades expuestas por cada provincia, la que será presentada en el Consejo Federal del Trabajo para que Nación tome conocimiento de cada problemática y tome cartas en el asunto.
Al referirse a la problemática en Santiago del Estero, Pena estimó: “Entre un 50% y un 60% de los trabajadores rurales de nuestra provincia están en negro, lo que incluye el trabajo infantil, el no registrado local y también el migrante que sale sin la registración correspondiente. En el caso de la trata de personas, afecta a trabajadores que son llevados a otras provincias donde son mantenidos de manera cautiva, hacinados y se les ofrece un monto de sueldo y luego terminan recibiendo menos de la mitad de lo prometido”.
“Este es el primer paso de un largo camino para alcanzar un objetivo importante que llevará dignidad a muchas familias, pero que además contribuirá con el crecimiento del país, al regularizar la situación de muchos trabajadores que hoy sufren las consecuencias”, concluyó el delegado de Osprera en Santiago del Estero.
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