Por el Gringo Ceballos
Especial para NOTICIAS DEL ESTERO
La ajustada victoria ante Deportivo Riestra le permitió a Central Córdoba quedar a tan solo 2 puntos del octavo lugar que permite meterse a los mata-mata. Cuando parecía un objetivo de difícil cumplimiento, el hecho de haber sumado 4 sobre 6 y aprovechado resultados favorables de otros equipos, lo pusieron al Ferroviario en una posición expectante. ¿Podrá sentarse a discutir la clasificación?
El primer tiempo ante Riestra, Central Córdoba lo jugó decididamente mal. Otra vez con línea de 5 y con Naya acompañando a Santos, Pusineri propuso un juego físico a sabiendas de las características del rival. No obstante, dentro de un trámite discreto, el Malevo tuvo las mejores chances a través de Alonso, pero siempre apareció Aguerre o la impericia del rival para que Central mantenga el 0.
Ese primer tiempo evidenció porqué Riestra es el equipo menos goleador del campeonato. Cuando se esperaba una lluvia de silbidos antes del final, Naya con una gran guapeada y definición estampó el 1 a 0. Totalmente inesperado e inmerecido, por lo que había sido el desarrollo del partido. El elenco de Benítez que tuvo mejores chances en cantidad y calidad, se iba al descanso con una trompada en el mentón.
Los primeros 15 del complemento se vio lo mejor del conjunto santiagueño. Con Cravero en cancha el equipo se dedicó a tener la pelota, descansar con ella y llenar de impotencia a su rival. Pero con el correr de los minutos fue cediendo balón y terreno, permitiéndole a la visita empujar aún sin demasiadas luces. Si Aguerre fue lo mejor del primer tiempo, Mansilla lo fue en el complemento, sacando todo lo que iba hacia el área. Siempre hay que mencionar a Santos, un verdadero titán a la hora de batallar.
Era un partido que había que ganar sí o sí y Central lo logró. Otro resultado habría dejado estanterías por el piso. El funcionamiento sigue sin aparecer. Cuando necesita ser protagonista, Central no se pone ese traje. Y eso es responsabilidad del entrenador. No es un pecado tomar recaudos cuando en los papeles el rival es superior. Pero Pusineri carece de audacia en sus planteamientos cuando hay partidos que piden arriesgar. Si andas siempre con el freno de mano puesto, vas a llegar tarde a todos lados y sin nafta para ir por más.
