En el marco de las actividades que se realizarán como parte de las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa, el 21, 22 y 23 de noviembre, “Triduo en su honor”, se realizará una serenata virtual en honor a la “Patrona de la Cultura Santiagueña”.
Este año, por disposición del Comité de Emergencia Sanitaria de la Provincia, se dispusieron medidas y protocolos que se deben cumplir y la mayoría de las actividades serán de manera virtual.
Por tal motivo, con la organización del sacerdote de la parroquia de Sumampa, Mario Monge y bajo el asesoramiento de Matilde Bonzini (cultura) y Dardo del Valle Gómez (cultura y territorialidad) con acompañamiento oficial de la iglesia, realizará la “Serenata Anual a la Virgen” manera remota y contará con la participación de religiosos, artistas santiagueños, historiadores y distintas instituciones provinciales.
Al respecto, Dardo del Valle Gómez (h) comentó que como la Virgen de Sumampa es “Patrona de la Cultura Santiagueña” (gestión iniciada por don Dardo del Valle Gómez, Patriarca Nacional de la Copla), “Surgió el pedido de concretar un homenaje a la virgen proponiendo un encuentro virtual entre religiosidad popular y cultura santiagueña.
“Este Streaming tiene como objetivo acercar a los feligreses la advocación de la Virgen de Sumampa al pueblo santiagueño y argentino. Este evento entre la religiosidad popular y la cultura tendrá como marco religioso el encuentro con Santa Cecilia, Patrona de la Música (21/11) y podrá ser visto en todo el mundo”, precisó.
Agregó: “La cultura santiagueña posee en sus características rurales una fuerte presencia de una religiosidad popular que se ha mantenido vital en torno al encuentro de la cultura y la fe religiosa durante siglos, reafirmando en este diálogo espiritual los valores morales del pueblo en torno a distintos santos y santas”.
En tal sentido, remarcó: “Vitalidad de una cultura nativa (arraigada a valores morales de su suelo), que posee profundas raíces de creencias y donde ese “saber popular encarnado” a prácticas tradicionales se han transformado en una experiencia de fuerte lazo espiritual en el pueblo santiagueño. El nacido en esa ruralidad (el pardo), el que lleva el color de la tierra, la venera desde 1630 en Sumampa Dto. Quebracho y ha forjado su tradición en fe que se hace canto popular en coplas rogando la bendición de los caminos de su madre protectora”.
