En una sesión extraordinaria virtual realizada este viernes por la noche, el Concejo Deliberante de Las Termas de Río Hondo suspendió sin goce de sueldo al concejal y pastor Abel Soria, quien fue imputado por haber superado la cantidad de personas permitidas en una reunión religiosa, en virtud de lo establecido por el artículo 205 de seguridad sanitaria por la pandemia de covid.
Sin embargo, el edil negó todas las acusaciones y disparó contra sus pares, a quienes condenó por tomar dicha medida para “complacer” intereses y “quedar bien”, y trajo a la memoria denuncias en contra de uno de sus principales acusadores, Jorge Leal, por supuestas estafas con la entrega de viviendas.
En el momento de la votación Soria fue suspendido por 9 votos contra 2, mientras se complete la instrucción de los autos caratulados ‘Infracción artículo 205 del Código Penal en perjuicio de la Salud Publica'”.
“Me llama tremendamente la atención que me suspendan sin goce de sueldos. Se me suspende por algo que no he cometido. Las leyes me autorizaban a ocupar hasta el 50% de capacidad del lugar, considerando que ese mismo fin de semana el Teatro General San Martin fue habilitado para 500 personas y nadie se opuso”, dijo en su defensa.
Recordó también que el miércoles anterior al 18 de abril participó de una reunión con ocho pastores el intendente Jorge Mukdise y funcionarios municipales. Se acordó mantener el 50% de la capacidad del lugar de reuniones, previa visita de personal de Calidad de Vida.
“El domingo, cuando fue la policía, no se labró el acta del lugar ni se suspendió la reunión. Solamente se notificó la clausura del templo al día siguiente. Después fue todo el escándalo en los medios”, dijo.
Cuestionó también el procedimiento porque –según afirmó- “no se llamaron testigos” y los mismos efectivos reconocieron que todos los asistentes a la reunión religiosa utilizaban barbijos y mantenían el distanciamiento.
