Mientras en Santiago del Estero muchos pueblos todavía luchan por las consecuencias de las lluvias torrenciales de los últimos días y la crecida del río Dulce, en la vecina provincia de Tucumán la situación es cada vez más preocupante por el avance de las aguas que ya no pueden contener ni siquiera los diques. Es cuestión de horas para ese caudal llegue a Río Hondo y recorra gran parte del territorio santiagueño.
El diario La Gaceta informó este martes que las compuertas del dique Escaba fueron abiertas el lunes por la tarde y el agua avanza por el río Marapa hacia el sudeste tucumano. Junto al cauce se encuentran las localidades de Graneros y La Madrid, donde viven unas 15.000 personas, de las cuales muchas ya fueron evacuadas y otras serán trasladadas a zonas de mayor altura, en caso de un eventual desborde.
Mientras tanto, las autoridades locales están alertas y refuerzan las defensas en los puntos más vulnerables del río Dulce.
Hasta ayer ingresaba desde Tucumán alrededor de 250 metros cúbicos del dique Escaba, cuyas compuertas fueron abiertas por completo para evitar males mayores. También los ríos Marapa, Medina y Chico aumentaron su caudal que confluyen en el embalse Río Hondo.
Según funcionarios santiagueños, hasta el lunes se registró el ingreso de 910 metros cúbicos por segundo y se espera que dicho aumento en el caudal se empiece a percibir en la capital durante el transcurso de este martes y luego en la zona de Loreto, Avellaneda, Salavina y otros departamentos donde los trabajos conjuntos entre organismos provinciales y los municipios de la zona son intensos.