Los santiagueños se caracterizan por su buen corazón y gran solidaridad. Cada día son decenas las personas que silenciosamente ayudan a otras con el solo objetivo de tender una mano al prójimo en un momento difícil.
Es justamente en Pascuas, fecha de esperanza y reflexión, que Máximo García, un joven santiagueño que posee un negocio en el barrio Almirante Brown, entregará 500 roscas a familias que se encuentren en situación de vulnerabilidad.
A través de las redes sociales, Máximo realizó una convocatoria que fue compartida por cientos de personas: “Los que no tengan para comprar una rosca el día domingo pueden retirar 1 o 2 por familia acorde a los integrantes. Se retira con DNI para no entregar a las mismas familias”.

Los interesados podrán dirigirse a la calle Bravo de Zamora 3670 del mencionado barrio en el horario de 9 a 11 horas.
Pero esta no es la primera acción solidaria que lleva adelante el joven capitalino. En 2020, desde que inició la pandemia por Covid-19, entregaba 150 kg de pan a personas de toda la zona para que hagan frente a la difícil situación por la que atravesaban.
“Le quiero devolver a la gente lo mucho que tengo”, dijo Máximo en esa oportunidad. Durante una nota brindada a medios nacionales, relató que arrancó de chico trabajando porque veía que a sus padres les costaba mucho mantener a los siete hermanos. A los 23 puso un quiosco, que luego se convirtió en despensa; más tarde le sumó otros productos y se convirtió casi en un autoservicio. Hasta que conoció “a una persona e hicimos una sociedad. Esa persona me estafó con cheques y me fundí”.
Tenía que pagar las cuentas, pero no había dinero, ni negocio, ni nada. Empezó a traer maní de Córdoba y lo vendía en la calle; “Anexé golosinas, snacks y frutos secos. Puse de nuevo el negocio, con comestibles y bebidas, y fui saliendo de nuevo. Dios ha me ha dado la posibilidad de volver a tener lo que tengo. De poder levantarme”, culminó.
