Una verdadera multitud participó de la celebración central en honor a Nuestro Señor de los Milagros de Mailín, realizada durante la mañana del domingo.
Devotos de distintos puntos del país llegaron a la villa para ser protagonistas de una de las fiestas religiosas de la provincia.
La misa central fue presidida por el obispo auxiliar de la Diócesis de Santiago del Estero, monseñor Enrique Martínez Ossola, quien la concelebró con el obispo de la Diócesis de Añatuya, monseñor José Melitón Chávez, y sacerdotes de ambas diócesis y de otras provincias.
“Valoro el esfuerzo de los peregrinos desafiando al dolor físico y cansancio, la fatiga y las inclemencias del tiempo, porque aquí en Mailín o hace frío o hace calor; sin dudas eso no frena el andar de los peregrinos, al contrario algunos me decían, ´Padre está lindo para caminar´y esa es la actitud tenemos que tener. Esta fiesta que nos convoca a todos y nos toca el corazón a todos”, expresó el Obispo Auxiliar a la multitud.
Al costado de la Cruz de Mailín se ubicó la imagen de Nuestra Señora del Valle, que de esta manera comenzó su recorrido por la provincia para celebrar los 400 años de su aparición.
Villa Mailín fue escenario de una masiva manifestación de fe