Decenas de barrios inundados y miles de viviendas con agua en su interior son la consecuencia de una lluvia torrencial descargada durante la madrugada sobre la ciudad, con más de 200 milímetros.
Es tan grave la situación que el Gobierno de la provincia y las autoridades municipales de la capital dispusieron la suspensión de las clases y de las actividades en la administración pública.
Los servicios de transporte también estuvieron paralizados durante las primeras horas, y recién a media mañana volvieron a funcionar algunas líneas de colectivos.
También en el interior provincial la situación es preocupante. En el departamento Guasayán llovió de manera ininterrumpida durante casi tres horas, y dejó decenas de familias afectadas.