Desde el inicio de la cuarentena, Frías extremó las medidas preventivas para evitar la circulación del virus en la zona. Por ello, la Municipalidad dispuso que se instalara un puesto de control sanitario en el único acceso autorizado a la ciudad, ubicado en calle Uruguay.
“Alrededor de 1000 personas por día son controladas en la carpa sanitaria del acceso a la ciudad por personal entrenado para esta situación epidemiológica”, explicaron las autoridades que durante la jornada de este jueves visitaron el lugar, entre ellos el intendente Aníbal Padula, la Coordinadora de Salud Pública Municipal, Prof. Marcela Gali y la concejal Dr. María Elena Figueroa.

En el lugar se trabaja durante las 24 horas en turnos de cuatro horas, con dos enfermeros cada uno. Los controles que se llevan adelante son de pulsaciones, saturación de oxígeno en la sangre temperatura, se registran los datos personales, como ser lugar de procedencia y el motivo de ingreso a la ciudad. “Todo el personal que trabaja en la carpa sanitaria son enfermeros y están capacitados desde un primer momento de la pandemia. Lo que quiero resaltar que a veces este trabajo tiene su demora, pero es porque se lo hace de una manera minuciosa y responsable. Entonces pedimos que tengan un poquito de paciencia a la gente que ingresa a la ciudad”, detalló Gali.
“Quiero agradecer a todos y cada uno de ellos por el compromiso y la responsabilidad de trabajar las veinticuatro horas en este puesto sanitario para cuidar a todos los frienses” manifestó el intendente Padula. Las tareas de salud pública involucra personal de otras áreas, como por ejemplo el taller de costura Municipal quienes confeccionan los trajes de seguridad que el personal usa para su protección cumpliendo con todos los requisitos y protocolos sanitarios previstos para el CoVid-19.
