Alumnos, docentes y padres de la Escuela de la Familia Agrícola Avellaneda, Municipalidad de Colonia Dora, voluntarios de Ingenieros Sin Fronteras y otros, finalizaron recientemente el trabajo de ampliación de la capacidad de la escuela agrícola, construyendo tres módulos nuevos que se dividirán dos aulas para recibir a 48 alumnos cada una, y un módulo para que puedan dormir los docentes que hagan permanencia en la escuela.
Según indicaron desde esta organización sin fines de lucro, el establecimiento mantiene su estructura y funcionamiento con la modalidad de alternancia, donde los alumnos alternan su estadía en la escuela con la de sus hogares.
“El sistema de educación brindado en la EFA-Avellaneda no solo implica el acceso a la educación secundaria sino que propone una modalidad que busca mejorar la capacidad de sustentabilidad de las economías domésticas de las familias. De este modo, a mayor capacidad de matrícula, mayores son las posibilidades de generar un impacto en el desarrollo local de la comunidad” explicaron los encargados del proyecto que culminó con creces.
