Con el objetivo de evitar la contaminación por las colillas de cigarrillo, un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (Unse) trabajaron en la construcción de recipientes para recolectar estos residuos y los instalaron a orillas del río Dulce.
Se trata de estudiantes y egresados de la carrera Licenciatura en Ecología y Conservación del Medioambiente, quienes vienen desarrollando desde el año pasado diversas acciones para promover el cuidado del medio ambiente.

En diálogo con Unseteve, Silvia Marelli explicó: “Nuestro espacio nació como resultado de caer en cuenta que la sociedad santiagueña no conoce mucho la existencia de nuestra carrera y del impacto que tiene la ecología en nuestra sociedad”.
En ese sentido, la egresada de la Facultad de Ciencias Forestales, añadió que “hemos tenido diversas iniciativas a lo largo del 2019 con el objetivo de promover acciones ambientales que tengan impacto en la ciudad; como por ejemplo una marcha que realizamos para visibilizar la importancia del cuidado del ambiente o jornadas de eco-canje”.

Por su parte, Soledad Pinto detalló que “este año iniciamos con una intervención detrás del Cristo, donde hay una serie de playitas y de gran impacto en la comunidad teniendo en cuenta que la gente concurre para refrescarse; la idea es que entendamos que no sólo se trata de un espacio al que vamos a visitar, recrear y refrescarnos, sino que es un espacio que tenemos que cuidad”.
Reciclar residuos
Soledad afirma que “hoy se ve una mayor conciencia en la comunidad y se ve que colabora, pero aún así hoy vemos que hay personas que ayudan y hay otras que dejan sus residuos; por eso trabajamos para colocar unos bidones reciclados en los postes de luz, con la idea de reunir las colillas de cigarrillos”.

Asimismo puntualizó que “una colilla contamina unos 50 litros de agua y tarda más de dos años en desintegrarse, además de tratarse de uno de los residuos que más cuesta ser recolectado al momento de la limpieza; así que colocamos estos bidones con la idea de que la gente puedo desechar y apagarlas, porque tiene una tapita metálica”.

La estudiante añadió que “las colillas recolectadas se destinarán a la construcción de eco-ladrillos que servirán para distintos tipos de construcciones en nuestra comunidad, la idea es continuar con la recolección de otro tipo de residuos como los sorbetes, cucharitas y plásticos desechables que no tienen un circuito de reciclaje en nuestra comunidad”.
Finalmente invitaron “a la comunidad a que hagan uso de estos dispositivos para ayudar de esta manera al cuidado de un río Dulce más limpio para todos”.
